sábado, 27 de diciembre de 2025

En el nacimiento de Jesús ya se perfila la elección fundamental que guiará toda la vida del Hijo de Dios, la elección de no hacernos llevar el peso del pecado, sino de llevarlo Él por nosotros.

 

 

Al mismo tiempo nos mostró lo que sólo nosotros podemos hacer, es decir, asumir cada uno nuestra parte de responsabilidad. Sí, porque Dios, que nos ha creado sin nosotros, no puede salvarnos sin nosotros. (S. Agustín), es decir, sin nuestra libre voluntad de amar. Quien no ama no se salva, está perdido. Y quien no ama a su hermano que ve, no puede amar a Dios que no ve. (

Hermanas y hermanos, este es el camino de la paz: la responsabilidad. Si cada uno de nosotros, a todos los niveles, en lugar de acusar a los demás, reconociera ante todo sus propias faltas y pidiera perdón a Dios, y al mismo tiempo se pusiera en el lugar de quienes sufren, fuera solidario con los más débiles y oprimidos, entonces el mundo cambiaría.

Jesucristo es nuestra paz, ante todo porque nos libera del pecado y, luego, porque nos indica el camino a seguir para superar los conflictos, todos los conflictos, desde los interpersonales hasta los internacionales. Sin un corazón libre del pecado, un corazón perdonado, no se puede ser hombres y mujeres pacíficos y constructores de paz. Por esto Jesús nació en Belén y murió en la cruz: para liberarnos del pecado. Él es el Salvador. Con su gracia, cada uno de nosotros puede y debe hacer lo que le corresponde para rechazar el odio, la violencia y la confrontación, y practicar el diálogo, la paz y la reconciliación.

jueves, 7 de agosto de 2025

San Cayetano, el patrón del pan y el trabajo

 


San , poder y voz de Cristo Jesús, 
aplaca y contenta a los que daño nos quieren hacer.


Jesús, María y José nos libren de todo mal y peligro
en esta casa y familia (o negocio...)
y nos protejan de los enemigos visibles e invisibles,
que no nos falte abrigo, casa y sustento. 

 Jesús, María y José,
san Cayetano que no nos falte jamás
tu divina providencia.


Amén.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

 


Cierra tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.”

Oración para despedir el año que termina

 


“Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año queremos darte gracias por todo aquello que recibimos de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrecemos cuanto hicimos en este año, el trabajo que pudimos realizar, las cosas que pasaron por nuestras manos y lo que con ellas pudimos construir.

lunes, 6 de mayo de 2024

Oración al santo nombre de Jesús

 



Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, tanto amas a la humanidad que no solo te rebajas a hacerte hombre, sino que eres el manso cordero que cargas con los pecados de todos nosotros. Gracias por el don de tu humildad, tu misericordia y tu perdón

Quiero que mi vida de cada día esté limpia de pecado, digna de un discípulo tuyo. Te pido que toda mi existencia transcurra siempre en tu compañía, y las últimas palabras sean repetir tu santísimo Nombre, JESÚS, el Nombre sobre todo nombre. Líbrame de todos los peligros y cuídame en el camino para no tropezar y no dejarme pisotear por la influencia del maligno

Por tu poderoso Nombre, ahuyenta todo mal espíritu que vaga a mi alrededor buscando mi perdición y queriendo desviarme de tu camino. Por tu poderoso Nombre, sáname de mis dolencias y aflicciones.

Así como San Pedro y San Juan Sanaron a aquel paralítico mendigo apostado afuera del templo invocando tu Santo Nombre (Hechos 3,1-10), yo también imploro a tu Santísimo Nombre Jesucristo para que te lleves contigo toda enfermedad que mantiene paralizada mi vida física y espiritual.

- Haga aquí su petición -

Confío en Ti, en el poder de tu amor, en la inmensidad de tu Santo Nombre, por el que se hicieron todas las cosas del Cielo y de la tierra. Sé que acudirás a mi llamado y me darás la sanación de esta enfermedad. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor, lo ruego.

 Amén.