viernes, 1 de mayo de 2026

Oración a San José por un Trabajo

 


Oh querido San José, mi bendito escolta y guardián, juicioso y bondadoso hombre con un corazón tan noble y un alma armónica y gloriosa llena de afecto. Acudo a ti en mi agobio para pedir tu auxilio. Pon tus amorosas manos en mí crítico problema laboral y solicita al Dios creador que con su bondad inagotable esparza su Espíritu Santo sobre mí y que por su majestuosa disposición me salve y dé solución a tan desesperada situación.

 

San José, jefe y dirigente de la Sagrada Familia, obediente hacia la voluntad de Dios, con una fidelidad intachable como esposo y el más honorario padre adoptivo, que con el sudor de tus manos diste alimento a tu familia, por el profundo amor que guardaste al Divino Niño y a la Virgen María, te imploro para que intercedas y estés presente en mis complicados problemas y me liberes de esta desesperación que me agobia. Pide por mí para que las puertas me sean abiertas y consiga urgentemente el empleo o negocio propio para que me dé sustento y me ayude a salir de tan grave complicación. Un empleo digno, honorable, estable y bien pagado con el que sea capaz de hacerme cargo de los gastos de mi familia, un trabajo en el que emplee mis habilidades, que me ayude a explorar y experimentar, para aumentar mi desarrollo como ser humano y me permita seguir teniendo una relación con mi Dios todopoderoso.

 

Tú, que lo inalcanzable lo pones al alcance de nosotros. Tú, que sabes de mis requerimientos corporales, espirituales y materiales, auxíliame para que seas tú quien me ayude a salir de estos malos ratos. De tu despensa de medidas para los problemas, dame un poco de aquello que necesito para resolver todo lo que acongoja a mi familia. Haz que prontamente mis motivaciones y esfuerzos por querer seguir adelante se vean premiados con un trabajo que tenga la capacidad de traerme riquezas abundantes y prosperidad continua.

 

Oh, mi querido San José, que logres conseguir de Dios lo que con sencillez y con mucha fe de todo corazón pido:

(Pida con fervor y confianza lo que desea obtener)

 

San José, déjame aprender de ti a amar, adorar, alabar y ser fiel servidor de nuestro Dios creador, hijo Salvador y Espíritu Santo glorificador e intercesor de la Santísima madre Virgen María, así como tú, con tu devota entrega, lograste hacerlo. Protégeme, resguárdame, ayúdame, cuídame y haz descender de los Cielos lo que tan urgentemente necesito. Dame fuerza ante tanta hambruna y decadencia; dame cuidado y silencio para salir exitoso de las desesperanzas y complicaciones de mi vida; y antes que nada, bríndame tu infinita seguridad con la finalidad de que, motivado por ti y dispuesto a seguir tus pasos, sea capaz de vivir armónicamente y en caridad con las demás personas, para así lograr alcanzar la perpetua alegría. Por Jesús, mi Señor y Salvador. Amén.


El llamado a una vida piadosa. La vida está llena de opciones; por eso, lo más sabio es elegir el camino de Dios.

Presentar nuestro cuerpo a Dios. Todo nuestro ser (mente, voluntad, cuerpo físico, personalidad y emociones), debe ser entregado a nuestro Padre celestial. Someternos al Señor requiere tanto una decisión definida de darle el control, como el compromiso diario de permanecer bajo su autoridad. Al rendirnos a Él, nos posicionamos para una vida piadosa.

sábado, 27 de diciembre de 2025

En el nacimiento de Jesús ya se perfila la elección fundamental que guiará toda la vida del Hijo de Dios, la elección de no hacernos llevar el peso del pecado, sino de llevarlo Él por nosotros.

 

 

Al mismo tiempo nos mostró lo que sólo nosotros podemos hacer, es decir, asumir cada uno nuestra parte de responsabilidad. Sí, porque Dios, que nos ha creado sin nosotros, no puede salvarnos sin nosotros. (S. Agustín), es decir, sin nuestra libre voluntad de amar. Quien no ama no se salva, está perdido. Y quien no ama a su hermano que ve, no puede amar a Dios que no ve. (

Hermanas y hermanos, este es el camino de la paz: la responsabilidad. Si cada uno de nosotros, a todos los niveles, en lugar de acusar a los demás, reconociera ante todo sus propias faltas y pidiera perdón a Dios, y al mismo tiempo se pusiera en el lugar de quienes sufren, fuera solidario con los más débiles y oprimidos, entonces el mundo cambiaría.

Jesucristo es nuestra paz, ante todo porque nos libera del pecado y, luego, porque nos indica el camino a seguir para superar los conflictos, todos los conflictos, desde los interpersonales hasta los internacionales. Sin un corazón libre del pecado, un corazón perdonado, no se puede ser hombres y mujeres pacíficos y constructores de paz. Por esto Jesús nació en Belén y murió en la cruz: para liberarnos del pecado. Él es el Salvador. Con su gracia, cada uno de nosotros puede y debe hacer lo que le corresponde para rechazar el odio, la violencia y la confrontación, y practicar el diálogo, la paz y la reconciliación.

jueves, 7 de agosto de 2025

San Cayetano, el patrón del pan y el trabajo

 


San , poder y voz de Cristo Jesús, 
aplaca y contenta a los que daño nos quieren hacer.


Jesús, María y José nos libren de todo mal y peligro
en esta casa y familia (o negocio...)
y nos protejan de los enemigos visibles e invisibles,
que no nos falte abrigo, casa y sustento. 

 Jesús, María y José,
san Cayetano que no nos falte jamás
tu divina providencia.


Amén.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

 


Cierra tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.”

Oración para despedir el año que termina

 


“Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año queremos darte gracias por todo aquello que recibimos de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrecemos cuanto hicimos en este año, el trabajo que pudimos realizar, las cosas que pasaron por nuestras manos y lo que con ellas pudimos construir.