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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Señor Jesús, pido especialmente la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi vida

ORACION DE PERDON


Señor Jesucristo, hoy te pido la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en mi vida.

Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar.
Te doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo.

"Señor Jesucristo, hoy quiero perdonarme por todos mis pecados, faltas y todo lo que es malo en mí y todo lo que pienso que es malo.

Señor, me perdono por cualquier intromisión en ocultismo, usando tablas de uija, horóscopos, sesiones, adivinos, amuletos, tomado tu nombre en vano, no adorándote; por herir a mis padres, emborracharme, usando droga, por pecados contra la pureza, por adulterio, aborto, robar, mentir.

Me perdono de verdad. Señor, quiero que me sanes de cualquier ira, amargura y resentimiento hacia Ti, por las veces que sentí que Tú mandaste la muerte a mi familia, enfermedad, dolor de corazón, dificultades financieras o lo que yo pensé que eran castigos. ¡Perdóname, Jesús, Sáname!

Señor, perdono a mi madre por las veces que me hirió, se resintió conmigo, estuvo furiosa conmigo, me castigó, prefirió a mis hermanos y hermanas a mí, me dijo que era tonto, feo, estúpido o que le había costado mucho dinero a la familia, o cuando me dijo que no era deseado, que fui un accidente, una equivocación o no era lo que quería.

Perdono a mi padre por cualquier falta de apoyo, falta de amor, o de afecto, falta de atención, de tiempo, o de compañía, por beber, por mal comportamiento, especialmente con mi madre y los otros hijos, por sus castigos severos, por desertar, por estar lejos de casa, por divorciarse de mi madre, por no serle fiel.

Señor, perdono a mis hermanos y hermanas que me rechazaron, dijeron mentiras de mí, me odiaron, estaban resentidos contra mí, competían conmigo por el amor de mis padres; me hirieron físicamente o me hicieron la vida desagradable de algún modo. Les perdono, Señor.

Señor, perdono a mi cónyuge por su falta de amor, de afecto, de consideración, de apoyo, por su falta de comunicación, por tensión, faltas, dolores o aquellos otros actos o palabras que me han herido o perturbado.

Señor, perdono a mis hijos por su falta de respeto, obediencia, falta de amor, de atención, de apoyo, de comprensión, por sus malos hábitos, por cualquier mala acción que me puede perturbar.

Señor, perdono a mi abuela, abuelo, tíos, tías y primos, que hayan interferido en la familia y hayan causado confusión, o que hayan enfrentado a mis padres.

Señor, perdono a mis parientes políticos, especialmente a mi suegra, mi suegro, perdono a mis cuñados y cuñadas.

Señor, hoy te pido especialmente la gracia de perdonar a mis yernos y nueras, y otros parientes por matrimonio, que tratan a mis hijos sin amor.

Jesús, ayúdame a perdonar a mis compañeros de trabajo que son desagradables o me hacen la vida imposible. Por aquellos que me cargan con su trabajo, cotillean de mí, no cooperan conmigo, intentan quitarme el trabajo. Les perdono hoy.

También necesito perdonar a mis vecinos, Señor. Por el ruido que hacen, por molestar, por no tener sus perros atados y dejar que pasen a mi jardín, por no tener la basura bien recogida y tener el vecindario desordenado; les perdono.

Ahora perdono a mi párroco y los sacerdotes, a mi congregación y mi iglesia por su falta de apoyo, mezquindad, falta de amistad, malos sermones, por no apoyarme como debieran, por no usarme en un puesto de responsabilidad, por no invitarme a ayudar en puestos mayores y por cualquier otra herida que me hayan hecho; les perdono hoy.

Señor, perdono a todos los profesionales que me hayan herido en cualquier forma, médicos, enfermeras, abogados, policías, trabajadores de hospitales. Por cualquier cosa que me hicieron; les perdono sinceramente hoy.

Señor, perdono a mi jefe por no pagarme lo suficiente, por no apreciarme, por no ser amable o razonable conmigo, por estar furioso o no ser dialogante, por no promocionarme, y por no alabarme por mi trabajo.

Señor, perdono a mis profesores y formadores del pasado así como a los actuales; a los que me castigaron, humillaron, insultaron, me trataron injustamente, se rieron de mí, me llamaron tonto o estúpido, me hicieron quedar castigado después del colegio.

Señor, perdono a mis amigos que me han decepcionado, han perdido contacto conmigo, no me apoyan, no estaban disponibles cuando necesitaba ayuda, les presté dinero y no me lo devolvieron, me criticaron.

Señor Jesús, pido especialmente la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi vida. Pido perdonar a mi peor enemigo, la persona que más me cuesta perdonar o la persona que haya dicho que nunca la perdonaría. "Gracias Jesús, porque me estás liberando del mal de no perdonar y pido perdón a todos aquellos a los que yo también he ofendido.

Gracias, Señor, por el amor que llega a través de mí hasta ellos. Amén.

martes, 10 de febrero de 2015

Oración por Sanación de las Heridas Emocionales


Ponte en la presencia de Dios y pide perdón por todos tus pecados.
Clama al Señor pidiendo para ti, en el nombre de Jesús, la asistencia del Espíritu Santo.

Que no haya duda en tu interior, en tu mente, en tu alma, en tu corazón; acerca de la presencia de Jesús Vivo y de su poder sanador hoy.
Padre Eterno, en el Nombre de tu Hijo Jesucristo me presento delante de ti. Con tu Santo Espíritu, con su Divina Luz ilumíname y descubre Señor las heridas que hay en mi corazón, sáname Señor, en el Nombre de Jesús.
Señor Jesús, que tu misericordia me invada, te doy gracias por mi existencia, tu me haz creado, dígnate Señor acompañarme en el itinerario de mi vida, hoy, desde el comienzo de mi concepción hasta el momento presente.
Sáname Señor de toda herida que haya alcanzado mi corazón emocional, que haya afectado mí sensibilidad, mi memoria, mi imaginación, mi voluntad, mi alma, mi cuerpo, mi ser; libérame de toda atadura, de toda cadena que me tenga esclavo.
Deseo ser libre Padre Eterno, por tu Santo Espíritu, para poder entregarme alegremente a tu servicio y para ayudar a mis hermanos.
Jesús mi Señor: para Gloria del Padre Eterno, yo me entrego completamente a ti, en mente, cuerpo , alma, espíritu y corazón, con todos mis sentidos, con todo mi ser, con todo lo que soy, con todo lo que hago, con todo lo que tengo, tuyo soy, te pertenezco.
Señor Jesucristo, Tú eres el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María; gracias porque entregaste tu vida en la Cruz, y con tu Sangre nos rescataste; haz resucitado y vives con nosotros y quieres llevarnos a tu Gloria Eterna.
Dios de Misericordia y de Bondad, eres Dios de Perdón, porque eres el Amor, te pido perdón por todos mis pecados, de todo corazón.
Padre Eterno por el poder de tu Hijo Jesús, por su Nombre, por su Sangre Redentora y por su Santa Cruz, por el poder de tu Santo Espíritu, por las Heridas de sus manos, de sus pies y de su costado; por la agonía de Cristo en el huerto y en la Cruz, por el Dolor emocional que Cristo padeció viendo el sufrimiento de su Santísima Madre.
Yo te pido Señor, libérame y sáname en las profundidades de mi ser, hasta mis raíces.
Libérame y sáname de todo el mal que hay en mí y que tu conoces Señor, libera mi inconsciente, libera mi subconsciente, libera mi conciencia, de todo aquello que me haya podido herir, en mi amor, voluntaria o involuntariamente.
Libérame y sana mi espíritu de todo sentimiento egoísta.
Libérame y sana mi espíritu de todo orgullo de autosuficiencia, de juicios temerarios.
Libérame y sana mi memoria Señor; libera y sana mi memoria del recuerdo doloroso, de la historia de todo aquello que ha causado aflicción en mi alma.
Libérame y sáname Señor, de toda duda a cerca de tu Amor, de lo que me hace dudar de tu bondad, de tu misericordia con la cual me perdonas.
Libérame y sana mi voluntad, de toda debilidad; Ayúdame Señor a renunciar a lo que sea necesario para poder hacer el bien y rechazar el mal.
Libera mi corazón y sánalo de toda ansiedad, de toda angustia, de todo miedo, temor, de toda fobia que me mantiene encerrado, que me aprisiona.
Ayúdame y libera en mi Señor la capacidad para perdonar. A quienes me han hecho daño, consciente o inconscientemente, les perdono de corazón por siempre y sin condición, en el Nombre de Jesús nuestro Señor.
Señor Jesús visita a quienes yo he ofendido; a quienes yo he herido, visítales con Tu Santo Espíritu; a quienes herí con palabras, con gestos, con actos, con ofensas, toca sus corazones y sánales; libérales, para que ellos también me puedan perdonar.
Padre Eterno, sáname y libérame de todo aquello que me ata, por no haberme aceptado así como soy, como nací: con mi sexo y mis rasgos físicos, con mis debilidades, con mis incapacidades, con mi carácter, con mi temperamento, con mi cobardía.

Te doy gracias Señor, por la liberación y sanación que tu me das ahora; gracias por Tu Amor, yo se que Tu estas aquí, que haz tocado mi ser; Yo creo en tus promesas Jesús, son verdaderas; haz dicho “Todo lo que pidáis al Padre, en Mi Nombre, sea lo que fuere, yo lo haré”. En ti confío Padre Eterno, en ti confío Jesús y Espíritu Santo, te alabo Trinidad Santa, te exalto eternamente.
A ti María Santísima Madre Celestial, gracias, por ser mi Madre intercesora, mi compañía. Amén.

jueves, 15 de enero de 2015

Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel

CONFESION  DE  FE



Señor Jesús yo creo firmemente que tu eres el Hijo de Dios.
Tu eres el Cristo, el Mesías que vino a deshacer toda obra del diablo, toda obra de maldad. Diste tu vida en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos. 
Te confieso que he andado por malos caminos, he sido rebelde, he sido desobediente, he tenido malos pensamientos y malas intenciones y he hablado cosas perversas. Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel. Lávame, limpia mi conciencia con tu Sangre. Creo que tu Sangre me limpia ahora de toda maldad, de todo pecado. Saca, destruye, arranca de mí todo lo que impida que TÚ bendigas y gobiernes mi vida. Quiero ser guiado, dominado solo por Tí Padre Santo Altísimo. Te pido que te quedes conmigo, en mi corazón y seas dueño y Señor de mi vida. Recibo ahora a Cristo Jesús en mí corazón, lo invoco, lo llamo para que venga y haga morada en mí.
 Señor Jesús: Te confieso como mi único y verdadero Dios. Apártame para servirte, amarte, obedecerte. Dedico y consagro a Tí mi vida. Gracias por redimirme, por limpiarme, por justificarme y santificarme, muchas gracias. TE AMO PADRE SANTO. 

Amén.

martes, 9 de diciembre de 2014

ORACION POR LA SANACION GENERACIONAL



Oh Padre de misericordia y Dios de toda sanación, vengo ante ti como tu hijo, con gran necesidad de tu ayuda. Muchos de mis problemas y necesidades físicas relacionadas con la salud han sido causados por mis propias faltas, negligencias y pecados. Otras las he recibido a través de mi árbol genealógico bajo la forma de defectos genéticos.

Señor Jesús, te suplico humildemente que entres nuevamente dentro de mi pasado y perdones los pecados de mis padres y abuelos, especialmente los pecados que me han expuesto a defectos genéticos y físicos. Te pido que pongas tu cruz entre mí y mis padres y abuelos, y que limpies completamente mi linaje familiar desde su inicio.

Precioso Señor Jesús, te pido por favor que mires con tu gran amor y misericordia mis necesidades relacionadas con mi salud física y emocional. Te pido que sanes cada enfermedad y anormalidad en la química de mi cerebro y en todos los procesos de mi pensamiento donde haya perturbaciones presentes. Sana todo el daño causado por la tensión, el descuido o el abuso de mi madre cuando me formaba en su vientre. Quita, por favor, todos los genes defectuosos que hayan sufrido mutación y restaura mi composición genética a su condición original y adecuada para el fin a la que fue destinada.
Si los pecados de mis padres o abuelos me han expuesto a cualquier forma de enfermedad demoníaca o maldiciones generacionales heredadas, tomo, por el poder del Señor, Dios Todopoderoso, la espada del Espíritu y me declaro libre. Ordeno a todos los espíritus inmundos de enfermedad y dolencias que dejen mi cuerpo ahora mismo, y los relego al lago de fuego eterno.

Llamo a las huestes celestiales, a los ángeles de Dios, a rodear, proteger y limpiar con la luz santa de Dios todas las áreas desocupadas por las fuerzas del mal. Le pido al Espíritu Santo que impregne mi corazón, mente, cuerpo, alma y espíritu, llenándome hasta desbordar con la vida y el amor de mi Señor Jesucristo. Amén.

ORACION DEL MEDICO DIVINO, venimos a tí con gran necesidad



Querido Señor Jesús, tú sanaste a todos los que estaban enfermos y atormentados por espíritus malos. Limpiaste a los leprosos, abriste los ojos a los ciegos y al pronunciar una simple orden le diste al lisiado el poder para que se levantara y caminase. Enviaste tu poder que da vida a todos los que estaban necesitados, incluyendo a los que levantaste de entre los muertos.

Oh Médico Divino, vengo a ti con gran necesidad de tu intervención. Entrego mi vida y mi salud en tus manos amorosas. Pido que envíes tu poder sanador a mi corazón, mente, cuerpo, alma y espíritu. Expulsa de mí cada mentira del enemigo y destruye todas las maldiciones pronunciadas en contra de mi salud.

 Rompo cada acuerdo que he hecho con mi enfermedad y dolencia. Anulo cada síntoma de mi enfermedad y pido ser liberado por el poder de tu verdad.

Envía a tu Santo Espíritu para renovar mi mente y limpiar mis pensamientos. Resisto inclinarme ante los síntomas de mi enfermedad otra vez. Por favor, haz que no fije mi atención en mí mismo y ayúdame a concentrarme en tu amor eterno.

Oh Médico Divino, tú eres la fuente y la fuerza de mi recuperación. Muéstrame cómo proceder con tu plan para mi reestablecimiento. Entrego el cuidado de mi salud en tus manos cariñosas. Ayúdame por favor a discernir cada aspecto de mi tratamiento, medicamentos y proceso de recuperación, de modo que mis pensamientos y acciones se conformen a tu buena y perfecta voluntad para mi vida. Amén.

ORACION DE SANACION PARA OBTENER UN MILAGRO, deja que el fuego del Espíritu Santo consuma todo mal




Oh Dios de toda la creación, tú diste una simple orden y se produjo luz en las tinieblas. Ahora te pido que envíes a cada aspecto de mi ser tu poder que obra milagros. De la misma forma que hablaste al polvo de la tierra cuando creaste el hombre a tu propia imagen, pido que envíes tu poder sanador a mi cuerpo. Envía tu palabra y ordena a cada célula, impulso eléctrico y químico, tejido, articulación, ligamento, órgano, glándula, músculo, hueso y cada molécula de mi cuerpo que gocen de una perfecta y completa salud, fortaleza, alineación, equilibrio y armonía.

Es a través de ti que vivo, me muevo y tengo mi ser. Con cada aliento que tomo, vivo bajo tu gracia vivificante. Te pido que me toques con el mismo poder milagroso que utilizaste cuando me formaste dentro del vientre de mi madre. Tan cierto como que me creaste a tu imagen y semejanza, tú puedes también ahora reconstruir y restaurar mi salud.

Lléname por favor con tu poder sanador. Expulsa todo lo que no debería estar dentro de mí. Te pido que repares lo que esté lastimado, desarraigues toda enfermedad y dolencia, abras todas las arterias y venas bloqueadas, restaures mis órganos internos, reconstruyas mis tejidos dañados, quites toda inflamación y me limpies de todas las infecciones, virus y bacterias destructivas.

Deja que el calor de tu amor sanador inunde todo mi ser, de modo que mi cuerpo funcione como lo creaste: entero y completo, restaurado en su perfecta salud. Te pido todo esto por medio de mi Señor Jesucristo, tu hijo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ORACION SANADORA Precioso Señor Jesús, tú viniste al mundo para curar nuestras enfermedades




Precioso Señor Jesús, tú viniste al mundo para curar nuestras enfermedades y cargar con nuestros sufrimientos. Sanaste a los enfermos y llevaste consuelo a los que sufrían. Con una simple orden reprendiste la fiebre de la suegra de Pedro. Hablaste directamente a la enfermedad, la condenaste por sus acciones y le ordenaste que dejara su cuerpo.

De la misma forma, Señor, tú has llamado a todos tus discípulos a seguir tu ejemplo. Nos has dado poder sobre toda obra del enemigo y nos has enviado a hacer discípulos a todas las naciones. Por lo cual, en obediencia a tu Palabra escrita, tomo autoridad sobre todas las formas de enfermedades y dolencias que han estado atacando mi cuerpo.

En el nombre de Jesús, bajo el poder y la autoridad del Señor Dios todopoderoso, ordeno a toda enfermedad de origen demoníaco que deje mi cuerpo ahora mismo y vaya directamente a los pies de Jesucristo. Su función e influencias se han acabado. Reprendo todo el dolor en el nombre de Jesús y ordeno al dolor que salga de mi cuerpo ahora mismo. En el nombre de Jesús, reprendo a todos los espíritus de enfermedad, desorden nervioso, desorden pulmonar, desorden cerebral, enfermedades cardíacas, sida, cáncer, hipocondría, fatiga, anorexia, leucemia, artritis, tumores, crecimiento anormal, diabetes y otras formas de enfermedad y les ordeno dejar mi cuerpo inmediatamente.

Señor Jesús, agradezco tu poder curativo. Te pido que envíes tu Espiritu Santo a reparar y restaurar cualquier daño que hayan causado en mi cuerpo la presencia del pecado, las enfermedades o las dolencias influenciadas por demonios. Pido que envíes tu Espíritu Santo y me llenes con tu amor, la luz, la paz y la alegría. Ven, Espíritu Santo, y transfórmame en el hijo de Dios que tú quieres hacer de mí.

ORACION DE SANACION Confieso tu Señorío sobre cada aspecto de mi vida, corazón, mente, cuerpo, alma y espíritu



Precioso Señor Jesús, te agradezco tu amor eterno. Viniste al mundo para liberarme del poder de las tinieblas. Abrazaste una muerte violenta en la cruz para pagar mis culpas. Sufriste azotes atado a la columna, cargaste así sobre tu propia carne las enfermedades de la humanidad, para que yo pudiese ser sanado.

Ahora vengo ante Ti para poner todo mi pecado sobre tu cruz y pedir que tu sangre preciosa me lave. Pongo en la cruz la culpa por mi maldad, todas mis enfermedades, y por tu dolorosa pasión te pido que me liberes. Acepto tu sacrificio y recibo el regalo de la reconciliación. Confieso tu Señorío sobre cada aspecto de mi vida, corazón, mente, cuerpo, alma y espíritu.

Por el poder de tu cruz, Señor Jesús, resisto ahora toda forma de pecado y de enfermedad causados por mi propia desobediencia. Proclamo que ellas no forman parte de la buena y perfecta voluntad de Dios para mi vida y hago cumplir el poder de la cruz sobre ellas ahora mismo.

Por la Sangre del Señor Jesucristo de Nazaret que fue derramada, ordeno a toda enfermedad y dolencia que se alejen de mi presencia inmediatamente. Jesús cargó mis enfermedades y dolores. Él fue herido por mis transgresiones. Por sus Llagas fui sanado. Ninguna enfermedad, dolor, muerte, miedo o adicción me dominará jamás otra vez. La pena se ha pagado por completo. He sido rescatado y redimido, santificado y liberado. Amén

Te entrego Señor Jesús mi salud, mis discapacidades, mi aspecto físico, mi hogar, mi familia, mi matrimonio, mis hijos.


Querido Señor Jesús, es mi voluntad ofrecerte todo lo que soy y todo lo que quiero ser. Te abro todos los rincones de mi corazón e invito a tu Espíritu Santo a que habite en mi interior.

Te ofrezco mi vida, mi corazón, mi mente, mi cuerpo, mi alma, mi espíritu, todas mis esperanzas, planes y sueños. Te entrego mi pasado, presente y futuro, mis hábitos, mis defectos de carácter, mis actitudes, mi sustento, mis bienes, mis finanzas, mi seguro médico, mi trabajo y todas mis relaciones.

Te entrego mi salud, mis discapacidades, mi aspecto físico, mi hogar, mi familia, mi matrimonio, mis hijos, mi sexualidad y mis amistades. Te pido que seas el Señor de cada aspecto de mi vida. Te ofrezco mis heridas, dolores, preocupaciones, ansiedades y miedos, y te pido que me limpies.

Entrego todo a tu amoroso cuidado. Por favor, Señor, háblame claramente. Abre mis oídos para escuchar tu voz. Abre mi corazón para tener una comunión contigo aun más íntima. Necesito desesperadamente sentir tu abrazo cariñoso. Cierra las puertas que necesitan ser cerradas y abre las puertas que deben ser abiertas. Pon mis pies en el camino recto y estrecho que conduce a la vida eterna. Amén.

Invocación a la Santísima Trinidad y Oración de sanación con el poderoso nombre de Jesús. Ante el nombre de Jesús toda rodilla se dobla en el cielo, en la tierra y en los abismos



Padre, amado Padre, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible; Padre, ayúdame a hacer esta oración con amor, con fe y para la gloria tuya.
Jesús, Hijo de Dios, salvador del mundo, salva mi alma; rescátala del pasado y del futuro y ayúdame a hacer esta oración con amor, con fe y para la gloria tuya.
Espíritu Santo, don divino de lo alto, unión entre el Padre y el Hijo, ven Espíritu Santo. Calienta lo que esta frio, riega lo que esta árido, endereza lo que esta torcido, limpia lo que está manchado, consuélame, libérame, sáname. Espíritu Santo ayúdame a hacer esta oración con amor, con fe y para la gloria tuya.
Oh Santísima Trinidad, venid y haced vuestra morada en mi corazón. Que así sea, así es, amen.

Oración
HAY PODER EN EL NOMBRE DE JESUS
Señor, yo creo en ti; aumenta mi fe… Señor, yo creo en ti, aumenta mi fe… Señor, yo creo en ti, aumenta mi fe en tu nombre, Jesús.
Y aumentándose mi fe, me percato de que muchas veces he tomado el nombre sobre todo nombre a la ligera, sin fe. Pero hoy me acerco a pedirte perdón, Señor y Dios mío.
Señor, perdóname por haber tomado tu nombre en vano, sin fe. Estoy arrepentido y reconozco que soy culpable de que tu poder no se manifieste en mi vida, en mi familia, en mi país; porque no he creído en tu nombre. Mas hoy, con mi corazón quebrantado y humillado, te pido misericordia.
Perdóname, porque si yo tomara tu nombre con fe, los cielos se abrirían, los corazones se partirían. Si Moisés con una vara abrió el mar Rojo, cuanto más sucedería con tu nombre, Jesús; nombre sin igual, más alto que la vara de Moisés.
Si yo pronunciara tu nombre con fe, el mar Muerto de los corazones de mi familia y de mis amigos se abriría. Si tan solo tuviera fe en tu nombre, miraría la Gloria de Dios descendiendo y manifestare en sus vidas y en la mía.
Por eso, hoy tomo el nombre de Jesús con fe e imaginativamente, voy a traer a mi mente a aquel familiar o amigo que más necesita de Dios. Ahora, empiezo a escribir en nombre de Jesús en su corazón. Muy despacio, inicio con la letra “J”, luego con la “E”, la “S”, la “U” y la “S”. Y miro que cada letra se está llenando de luz, y de cada una salen llamas de amor y brota fuerza y poder; porque ante el nombre de Jesús toda rodilla, todo corazón se dobla, se quebranta; y el corazón de mi familiar o amigo esta temblando, se está estremeciendo y se rompe en mil pedazos: ahora es barro en las manos del divino alfarero.
También escribo el nombre de Jesús en su frente, en su mente. De nuevo, lo hago en forma pausada, empezando con la “J”, y continuando en forma sucesiva con la “E”, la “S”, la “U” y la “S”. Y miro como el poder del nombre de Jesús está rompiendo toda obsesión y cada pensamiento cae cautivo a los pies del Señor. Jesús esta purificando su mente con el fuego de su amor.
Además, escribo en el nombre sin igual en sus ojos, mejillas, manos, hombros, rodillas, piernas, pies. Hoy consagro su vida a Jesús y todo su cuerpo, interna y externamente, alma y espíritu, están temblando, porque ahora poseen el nombre poderoso de Jesús, grabado con letras de fuego.
Donde quiera que se encuentre en este momento, creo que está experimentando una necesidad urgente de buscar al Señor y está comenzando a descubrir que solamente Jesús puede llenar ese vacío que siente.
Señor, dame la perseverancia de interceder por esta persona insistentemente. El milagro ya comenzó hoy, y continuara mañana, pasado mañana y cada día. Por eso dame la gracia de ser constante  en la oración de intercesión y ver consumado totalmente el milagro de la conversión.
Bendito sea tu nombre, Jesús. Y por eso, hoy lo tomo con fe, y también lo escribo en la parte enferma de mi cuerpo. Cada letra esta emanando rayos de luz que penetran con poder en mi órgano, glándula, sistema, tejido, hueso o parte dañada, y estoy recibiendo sanidad. Jesús me sana ahora.
Pero también mi corazón espiritual necesita ser sanado. Por eso, escribo cada letra del glorioso nombre de Jesús en mi interior, y al entrar en contacto con mi corazón; este se rompe en mil pedazos, y el Señor me devuelve un nuevo corazón, puro, limpio, semejante al suyo.
Ante el nombre de Jesús toda rodilla se dobla en el cielo, en la tierra y en los abismos. Me uno a la alabanza que te cantan en el cielo y también  a la que eleva tu creación en sus criaturas, diciéndote ¡Gracias Jesús!, porque tu nombre glorioso ha hecho maravillas, y me ha redimido, sanado y liberado. Tu eres mi camino, mi bien, mi todo.
Quiero guardar tu nombre sagrado dentro de mi corazón, para que cada vez que lo pronuncie con fe, te puedas manifestar con poder en mi vida, en mi familia, en mi país.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Experimenta la poderosa presencia de Dios con esta antigua oración, bien tradicional de los grupos de oración.

Si puedes órala ante el sagrario. Está basada en La Palabra del libro de Josué: "A la señal dada (...) todo el pueblo prorrumpirá en fuertes gritos de guerra. Entonces los muros de la ciudad caerán sobre sí mismos" (Jos 6, 5).



•Lectura de la carta de San Pablo a los Efesios 6, 10 – 20

La armadura del cristiano
Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder.
Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio.
Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.
Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos.
Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza.
Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.
Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno.
Tomen el casco de la salvación,  y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
Exhortación a la oración
Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animados por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos, y también por mí, a fin de que encuentre palabras adecuadas para anunciar resueltamente el misterio del Evangelio, del cual yo soy embajador en medio de mis cadenas. ¡Así podré hablar libremente de él, como debo hacerlo!
SALMO 91 (90)
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío".
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
su brazo es escudo y coraza.
Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes. 
 "Él se entregó a mí,
por eso, yo lo libraré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé.
Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación".
•Lectura del Evangelio según San Lucas 1, 45 – 56
María dijo entonces:
"Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre"

•Oh, Padre celestial, en nombre de tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo, te pido que el poder que le diste a Josué y a sus compañeros en los muros de Jericó, me sea dado a mi y a todos cuantos hagan esta oración. Te lo ruego, Señor!

Jesús, rompe todos los muros de plagas, adquiridas por la boca o por contaminaciones, desde mis  antepasados y hasta nuestros días.

Jesús, rompe todos los muros de maldiciones venidas de mis antepasados hasta el día de hoy.

Jesús, rompe todos los muros de egoísmo, de celos, de vicios, sean ellos del origen que sean.

Jesús, rompe los muros de las peleas, contiendas, disoluciones de casamientos, de familias, de grupos parroquiales, de ministerios y de todo tipo de desunión.

Jesús, rompe los muros de las dificultades financieras, falta de empleo, problemas en el trabajo, falta de dinero y todas las dificultades del tipo que sean.

Jesús, rompe los muros de enfermedades, del tipo que sean, principalmente del cáncer, leucemia, depresión, sida, alcoholismo, drogas, prostitución, homosexualidad y degenerativas.

Jesús, rompe los muros de los malos pensamientos, iluminaciones, astucia de satanás, en mi mente.

Jesús, rompe toda acción de satanás en mi vida espiritual y haz que sea totalmente renovado por tu Sangre derramada en la Cruz.

Jesús, rompe todo ocultismo, en mi pasado y en la actualidad, sea este de magia, sortilegio, dependencia, pacto, entrega a entidades sean estas del origen que sean.

Jesús, rompe todos los muros que impiden la obra de Dios en mi vida.

Señor te entrego mi vida a Ti, para que haya un nuevo Pentecostés en mí y yo creo en tu victoria que es también la mía. Amén.


ALMO 68 (67)
¡Se alza el Señor! Sus enemigos se dispersan
y sus adversarios huyen delante de él.
Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego,
así desaparecen los impíos delante del Señor.
Pero los justos se regocijan, gritan de gozo delante del Señor
y se llenan de alegría.
¡Canten al Señor, entonen un himno a su Nombre!
¡Ábranle paso al que cabalga sobre las nubes! Su Nombre es "el Señor":
¡griten de alegría en su presencia!
El Señor en su santa Morada es padre de los huérfanos y defensor de las viudas:
él instala en un hogar a los solitarios y hace salir con felicidad a los cautivos,
mientras los rebeldes habitan en un lugar desolado. 
Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas por el desierto,
tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia,
delante del Señor —el del Sinaí— delante del Señor, el Dios de Israel.
Tú derramaste una lluvia generosa, Señor:
tu herencia estaba exhausta y tú la reconfortaste; allí se estableció tu familia,
y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre.
El Señor pronuncia una palabra
y una legión de mensajeros anuncia la noticia:
"Huyen los reyes, huyen con sus ejércitos, y te repartes como botín los adornos de un palacio.
¡No se queden recostados entre los rebaños!
Las alas de la Paloma están recubiertas de plata, y su plumaje, de oro resplandeciente".
Cuando el Todopoderoso dispersó a los reyes,
caía la nieve sobre el Monte Umbrío. 
¡Montañas divinas, montañas de Basán,
montañas escarpadas, montañas de Basán!
¿Por qué miran con envidia, montañas escarpadas,
a la Montaña que Dios prefirió como Morada?
¡Allí el Señor habitará para siempre!
Los carros de guerra de Dios
son dos miríadas de escuadrones relucientes:
¡el Señor está en medio de ellos, el Sinaí está en el Santuario!
Subiste a la altura llevando cautivos, recogiste dones entre los hombres
—incluso entre los rebeldes— cuando te estableciste allí, Señor Dios.
¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestra salvación!
Él carga con nosotros día tras día; él es el Dios que nos salva
y nos hace escapar de la muerte.
Sí, Dios aplastará la cabeza de sus enemigos,
el cráneo de los que se obstinan en sus delitos.
Dice el Señor: "Los traeré de Basan, los traeré desde los abismos del mar,
para que hundas tus pies en la sangre del enemigo
y la lengua de tus perros también tenga su parte".
Ya apareció tu cortejo, Señor,
el cortejo de mi Rey y mi Dios hacia el Santuario:
los cantores van al frente, los músicos, detrás;
las jóvenes, en medio, van tocando el tamboril.
¡Bendigan al Señor en medio de la asamblea!
¡Bendigan al Señor desde la fuente de Israel!
Allí Benjamín, el más pequeño, abre la marcha
con los príncipes de Judá, vestidos de brocado,
con los príncipes de Zabulón y los príncipes de Neftalí.
Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros!
A causa de tu Templo, que está en Jerusalén,
los reyes te presentarán tributo.
Reprime a la Fiera de los juncos, al tropel de los toros y terneros:
que esos pueblos se rindan a tus pies,  trayendo lingotes de oro.
El Señor dispersó a los pueblos guerreros;
telas preciosas llegan de Egipto y Etiopía, con sus propias manos,
presenta sus dones a Dios.
¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, Pausa
al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo!
Él hace oír su voz poderosa, ¡reconozcan el poder del Señor!
Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes.
Tú eres temible, Señor, desde tus santuarios.
El Dios de Israel concede a su pueblo el poder y la fuerza.
¡Bendito sea Dios!

• Sea roto, destruido, arrasado, todo poder de Satanás y sus ángeles rebeldes sobre las personas o peticiones por las que oramos (proclamar con fe cada una de las intenciones).

• Que sea destruido, exterminado, neutralizado, todo poder del príncipe de las tinieblas, que viene persiguiendo, perjudicando, esclavizando, dominando a estas personas (situaciones), deseando su ruina espiritual, material; sembrando odio, orgullo, discordia, envidia, celos y rencor. Sea destruido y quebrado ahora.
Sea destruido, exterminado, neutralizado, todo espíritu de desunión en los hogares de estas personas, que vienen provocando discordia, odio, rencor, desentendimiento, orgullo, chismes y perjuicios.
Sea también quemado, destruido, derrumbado, todo y cualquier tipo de trabajo, lanzado, escrito, y/o hecho contra estas personas.
Sea también quemado y destruido todo el conocimiento anterior o actual del espiritismo, ocultismo, quimbanda, umbanda, mesa blanca, rosa cruz, mensana, seicho-noi, nueva era, masonería y supersticiones.
Sean también quemados, exterminados destruidos, eliminados todos los dolores, las molestias corporales, mentales, espirituales, las opresiones y persecuciones diabólicas sobre mí (nosotros) y mi (nuestra) familia.
Sea destruido, aniquilado, quemado, neutralizado, todo el poder del príncipe de este mundo que pesa sobre mi (nosotros) y que viene provocando discordia, opresión, tristeza, depresión, angustia, soledad, falsas enfermedades, desunión, miedo, desánimo, envidia, odio, rebeldía, egoísmo, desentendimiento,  se acaben en este momento y para siempre.

Leer Josué 6

lunes, 6 de enero de 2014

ORACIONES DE PROTECCION CONTRA EL MAL

ORACIONES DE PROTECCION CONTRA HECHIZOS, BRUJERIAS Y MALDICIONES

ORACION DE ENTREGA A DIOS, SALUD Y PROTECCION CONTRA LOS ESPIRITUS MALIGNOS 

Padre del Cielo, te doy las más infinitas gracias el día de hoy por tu bondad, por todo lo que recibo de tu misericordia, de tu magnanimidad. Quiero entregarte todo mi ser, también te entrego todo el ser de mi esposa, de mi esposo, de mis hijos, de mi madre, de mi padre, de mis hermanos, de mis amigos, de mis superiores, de mis vecinos.
Te consagro nuestro ser el día de hoy para que hagas de nosotros lo que tu quieras; te pido que nos envíes a tu Espíritu Santo ¡Espíritu Sante ven, ven a todos nosotros!, llena nuestros espíritus, inflama nuestros espíritus, llénalos de ti para que seamos seres espirituales, para que cada día podamos eliminar todo lo que no es tuyo.
Ahora Señor, penetra en nuestros corazones, toma posesión de ellos, resana todas las heridas que hemos tenido el día de ayer o recientemente, o en el pasado. Vuelve a sanar todas las heridas de nuestra vida, sánanos porque necesitamos un corazón puro para poder amar, deseamos que nuestro corazón sea transparente, sea traspasado por tu amor, para así poderlo entregar a nuestros hermanos.
Te entrego Señor nuestros cuerpos para que en perfecto estado de salud te podamos servir. Sana nuestros cuerpos, que son el instrumento con el que tú quieres que vivamos este día realizando acciones virtuosas.
Te entrego nuestro tiempo, dirige todas nuestras acciones Espíritu Santo, dirige cada uno de los acontecimientos de nuestra vida para que nuestro tiempo no se desperdicie. Te entrego nuestras circunstancias, nuestro trabajo, nuestros negocios, nuestros planes, nuestros proyectos, nuestros viajes.
Te entrego Señor a todas aquellas personas que dependen de nosotros socialmente, profesionalmente o ministerialmente. A todas las personas que entran en contacto con nosotros o que han tenido algún vínculo; a todos nuestros parientes, amigos, enemigos, vecinos.
Te entrego nuestras casas Señor. Te entrego Señor la casa de mis padres, de mis hijos, de mis amigos, te entrego los vehículos en los que vamos de un lugar a otro para servirte, todos y cada uno de los vehículos en los que nos transportamos.
Te entrego los lugares de trabajo, las escuelas, los sitios donde transitamos, las carreteras, las vías difíciles y peligrosas. Ahora te pido que nos cubras con tu Preciosísima Sangre, que nos llenes por dentro y por fuera, que nos hagas circular como envueltos en una cápsula de tu Preciosa Sangre para que el Enemigo no pueda dañarnos.
Señor, cubre con tu Sangre todo lo que nos pertenece, todo lo que es nuestro, todas las personas que entran o entrarán en contacto con nosotros.
Señor, que todo lo que mencionamos quede cubierto por tu Sangre para que no sufra ningún daño, y con toda la autoridad que tengo por ser hijo de Dios y por ser Sacerdote, para usar el Poder de la Sangre de Jesús, con ella ato a Satanás y a todos los espíritus que vienen del agua, del aire, del fuego, del suelo, del subsuelo, del mundo, del mundo de las tinieblas, de las heridas, del Sheol, del Averno, de lo oculto, de las fuerzas desencadenadas de la naturaleza; de la herencia, del resentimiento, de los pecados, y a todos los espíritus del Mal de los que seamos portadores o que sean portados por cualquier persona a través de la cual el demonio nos quiera dañar.
Atamos, así mismo, todo poder de conocimiento de Satanás y de los espíritus malignos para que no se enteren cómo vamos a luchar contra ellos. Atamos a toda potencia de venganza de Satanás, de los espíritus malignos, para que no tomen venganza en nuestras personas, en nuestras posesiones.
Así mismo Señor, queden atados por el Poder de tu Sangre los espíritus malignos de incomprensión, de persecución, de envidia, de celos, de crítica, de burla, de escarnia, de difamación, de juicio, de calumnia, de resentimiento, de avaricia, de tristeza, de depresión; de brujería, sortilegio, y de Condenación para que podamos seguir adelante con nuestro trabajo.
Santa María de Guadalupe ¡abre tu manto precioso, cúbrenos y protégenos a todos nosotros!, a todas las personas que te mencionamos y también a todas las personas que entren en contacto con nosotros, para que automáticamente queden cubiertas con tu manto protector, para que nos defienda de todo Mal.
Ángeles Guardianes ¡protegednos el día de hoy! San Miguel Arcángel, manda tus maravillosas Legiones de Ángeles a cuidar de mí, de todos mis seres amados, de todas las personas que dependen de mí, ayúdanos en esta lucha contra el Enemigo, contra el Mal, contra los que intentan hacernos daño.
PADRE NUESTRO.
AVE MARIA.
GLORIA.

ORACION PARA ROMPER HECHIZOS Y MALDICIONES (Sanidad Intergeneracional)

Me postro ante la Presencia de Jesucristo y me someto a su Poderío. Me fortalezco en el Señor y en la Fuerza de su Poder. Me revisto de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.
En pie, con la cintura ceñida con la verdad, y revestido de la justicia como coraza, embrazando siempre el escudo de la fe, para poder apagar con el todos los encendidos dardos del Maligno; tomo también el yelmo de la Salvación y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios.
En el Nombre de Jesucristo Crucificado quien murió y resucitó, ato y amordazo a todos los espíritus del aire, de la atmósfera, del agua, del fuego, del viento, del suelo, del subsuelo y del Infierno.
También ato y amordazo a cualquier alma perdida que pueda estar presente, y a todos los emisarios de Satanás, o a cualquier reunión de brujas o hechiceros, o adoradores de Satanás que pudieran estar presentes en forma sobrenatural.
Reclamo la Sangre de Jesús en el aire, en la atmósfera, en el agua, en el fuego, en el viento, en el suelo y sus frutos, así como a nuestro alrededor; también en el subsuelo y en el Infierno.
En el Nombre de Jesucristo y con su Preciosísima Sangre, sello este lugar, este automóvil, esta casa, esta oficina, este lugar de trabajo, esta escuela; a todos los presentes, a las familias y a sus amigos, así como sus hogares y posesiones, y sus recursos de subsistencia (3 veces).
En el Nombre de Jesucristo prohíbo a cualquier espíritu inmundo, a reuniones de grupos Satánicos o a emisarios, o a cualquiera que esté relacionado con ellos, súbditos o superiores, hacer daño o tomar venganza en contra mía o en contra de mi familia y amigos, o a causar cualquier daño a cualquier persona con quien nosotros tengamos trato.
En el Nombre de Jesucristo y por los méritos de su Preciosísima Sangre, yo rompo y disuelvo cualquier maldición, hechizo, sello, conjuro, brujería, atadura, avaricia, lazo, trampa, artificio, mentira, impedimento, obstáculo, decepción, diversión o distracción, cadenas espirituales o influencia espiritual; también cualquier enfermedad del cuerpo, del alma, de la mente y del espíritu que haya sido impuesta sobre nosotros o en este lugar, o en cualquier persona, lugares y cosas mencionadas por cualquier agente, y también lo que nos puedan causar cualquiera de nuestros errores o pecados (3 veces).
Y ahora coloco la Cruz de Cristo entre mi ser y todas las generaciones de mi árbol genealógico. En el Nombre de Jesucristo, no habrá comunicación entre generación y generación. Toda comunicación será filtrada a través de la Preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo.
María Inmaculada, protégeme con la luz, fuerza y poder de tu fe.
Padre, manda a tus Ángeles y Santos en mi ayuda.
Gracias Señor por ser mi Sabiduría, mi Justicia, mi Santificación y mi Redención. Me entrego al Misterio de tu Espíritu Santo y recibo tu Verdad relacionada con la sanación intergeneracional.
PADRE NUESTRO.
AVE MARIA.
GLORIARIA.

ORACION DE PROTECCION PARA PROBLEMAS Y COSAS EXTRAÑAS O INEXPLICABLES (Liberación Poderosa)

Padre Celestial, te doy el Honor y la Gloria porque sólo tú eres Bueno, Único Dios Verdadero. Te doy gracias por todo lo que he recibido de tu mano generosa.
Quedo protegido, blindado, ungido, sellado y limpiado en todo mi ser integral por dentro y por fuera con tu Nombre Verdadero, y con el Nombre de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y Salvador, con su Cuerpo, con su Sangre, con su Palabra, con la presencia del Espíritu Santo en mí, y con tu armadura Poderosa.
Te consagro y te entrego a ti Dios Padre Celestial mi noche, con mi sueño y mi descanso; mi día con todas sus actividades para tu alabanza y gloria. Por mi unión con Jesucristo y el Espíritu Santo me guíes en tu camino, y comprenda la Verdad de tu Palabra y tu Voluntad. Te pido Padre Celestial que se haga en mí tu Voluntad y no la mía ni la de los demás. Dame el triunfo sobre todo el Mal que me aceche, aleja de mí todo cuanto pueda dañarme; ayúdame para que a nadie le cause daño alguno y perdóname todo el que hasta ahora he podido causar. Enséñame a perdonar a los demás y a mí mismo como tú nos perdonas.
Jesucristo, en todo mi ser integral borra, limpia y anula mi egoísmo, mi vanidad, mi rebeldía, mi orgullo y mi egocentrismo, para lograr ser un verdadero hijo de Dios Padre.
Dios Padre Todopoderoso, que en toda esta Oración Jesucristo me libere y defienda. Con todo mi ser integral, en mis pertenencias, desarrollo y alrededor, con su Palabra y su Sangre, para que no pueda venir ni entrar en mí NADA que sea contra tu amor, tus promesas, tu Voluntad y tu Ley de cualquier clase o índole, como son las envidias, acusaciones, venganzas, iras, retos, robos, traiciones, burlas, odios, rechazos, furias, fobias, temores; imaginación, dudas, confusiones, mentiras, engaños, amargura, tentaciones, perversiones, depresiones, tiempos, cansancio, ensalmos, ritos y oraciones. Enfermedades físicas, espirituales y mentales, adicciones y compulsiones, deseos y provocación de muerte, lentitud y aceleración de todo mi ser integral; accidentes naturales o inducidos, alianzas diabólicas conscientes e inconscientes, daños, vísula y auditivos, ceguera, sordera espiritual, violaciones físicas y espirituales, influencias e incongruencias, insensatez y sus efectos.
En el Nombre de Jesucristo les ordeno que salgan de todo mi ser integral, de mis pertenencias, desarrollo y alrededor, y se sometan bajo los pies de Jesucristo.
Jesucristo, por tu Palabra, por tus promesas, por tu Sangre, quede anulado y sin efecto en mi ser integral, en mis pertenencias, desarrollo y alrededor, el mal y daño de todo mi cuerpo, de mi sangre, de mi mente, y del psique, de mi inteligencia, del subconsciente y del consciente, de mi espíritu, de mi alma, por hechizos, brujerías, encantamientos, y de cualquier otra clase de daño y los efectos de disturbios psíquicos; cualquier clase de proyección astral hacia mí; el daño de los alfileres hechizados y localizadores, el mal adherido a ellos y a los instrumentos y cosas usadas en sus ritos o para mi mal como vidrios, gemas, espejos, velas, agua fuego, luna, sol, sangre, huesos, señales, fetiches, piedras, números, colores, olores, venenos, bebedizos, y lo usado con mi nombre y con lo que identifiquen.
También todo el daño o mal, como penetración de atadura, y control de la hipnosis, manipulaciones, sugestión, magnetismo subliminal, daño medial, y cualquier tipo de invocación con los muertos, teleinfluencia, transferencia y transposición, usando las energías y provocando en mí sonambulismo, dualidades, acción e interacción, y toda la cuarta dimensión o los efectos de varado, borrado, barreras, sacado, metido, encarcelado, quitado, congelado, enterrado, enfermedades y muerte.
Todo lo que me han impuesto mis enemigos en el mundo como el que me odien, me rechacen, me agredan, se burlen, se alejen y no me toleren.
Te pido Jesucristo que me libres de mis enemigos, y que ellos caigan en su propia trampa de cualquier clase o índole, alejándolos, y líbrame de ellos para que sea como si no existieran.
Dios Padre Todopoderoso, permite por mi unión con Jesucristo que con su Sangre y su Palabra desactive en mí, el encantamiento de cualquier clase de jaula con sus efectos y las maldiciones de cualquier clase o índole, como también todo lo que me han impuesto en mi persona, pertenencias, desarrollo y alrededor.
Te pido Dios Padre Todopoderoso que todo lo que Satanás y su ejército pretendan para mal mío, Jesucristo lo vuelva para mi bien.
Jesucristo, abre, para que salgan de mí todo el Mal. Cierra para que no vuelvan a entrar en mí y en todo lo mío, así dice tu Palabra y así lo creo en mí. Por mi unión en Jesucristo, quien pagó con su Sangre todo adeudo, y yo RENUNCIO y anulo en todo mi ser integral el Mal, los adeudos, las determinaciones del daño que haya en mis genes, la mal y errónea información genética, todos los derechos consanguíneos y adquiridos de cualquier clase o índole, las demandas, maldiciones, derechos de adeudos ancestrales heredados, pactos de sangre y de cualquier clase, el cobro del incumplimiento que haya en mis promesas, entregas y consagraciones diabólicas, en mi persona, todo ofrecimiento y rito con sangre y las consecuencias en mi espíritu, sangre y cuerpo. También todos los poderes, herencias, facultades, mutaciones, ritos, idolatría, tradiciones, festividades, costumbres, señales, signos, fechas, reinados satánicos, días santos.
Yo sólo acepto la genética y herencia de mi Padre Dios Todopoderoso, el cuerpo y la Sangre de Jesucristo por ser mi mismo cuerpo, y la presencia en mí del Espíritu Santo. Por el Nombre Verdadero de Dios Padre Todopoderoso y de Jesucristo, por el Poder de su Palabra y de su Sangre, yo con plena voluntad y consciencia de todo mi ser integral, de mis pertenencias, mi desarrollo y mi alrededor, yo RECHAZO y anulo la acción y el derecho en mí de Satanás y de todos sus emisarios, de las entidades espirituales, del poder, la fuerza y los derechos de las tinieblas, de cualquier clase o índole, en todas sus energías, vibraciones y manifestaciones, como las centinelas, abridores, atadores, cegadores, controladores, vampiros, lascivia, anticristos, brujas, arbe, loas, ardalili, dantalion, licántropos y hombre lobo; espíritus humanos vivos y muertos que colaboren con las tinieblas.
No permito el derecho de mí, del adeudo de lo oculto con marcas, mordidas, golpes, rasguños, dolores, señales, trampas, contiendas, accidentes, pérdidas de nada, enfermedades, muerte, complicaciones y problemas de cualquier índole.
Te pido Padre Dios Todopoderoso que dentro de tu Voluntad y Misericordia, no permitas a Satanás y a su ejército ningún derecho sobre mí. Declaro con la verdad que no tienen derecho legal, adeudo y herencia para continuar con ningún vínculo en mí y en lo mío. La UNICA Autoridad y Reino al que estoy sujeto es a tú Reino, Dios Padre Todopoderoso, el de Jesucristo y el del Espíritu Santo.
Por las enseñanzas y promesas de Jesucristo, todo lo mencionado en esta Oración y no mencionado, yo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, por su Palabra y por su Sangre, RECHAZO, corto, arrojo al fuego, todo el mal o daño de cualquier clase o índole.
Ato y amordazo, a todo espíritu diabólico y de las tinieblas en mi ser integral, de mis pertenencias, desarrollo y alrededor. Todo ello lo mando sujeto a Jesucristo, que con sólo su Nombre, toda rodilla se dobla en el Cielo, en la Tierra y en el Abismo.
Te pido Dios Padre Todopoderoso que el Espíritu Santo me llene con su Presencia y su amor en cada lugar, y de todo mi ser integral, de mis pertenencias, de su amor, desarrollo y a mi alrededor. Y principalmente, queden protegidas las áreas que me hayan quedado vacías en esta liberación, y que se cumplan en mí todas las promesas de la Escritura, y la libertad prometida por Jesucristo. El dijo: “Yo les he dado Poder a ustedes para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del Enemigo sin sufrir ningún daño”.
Dios Padre Todopoderoso, dame paciencia, humildad, sabiduría, prudencia, fortaleza, voluntad, inteligencia y entendimiento para ser sensato y justo; valor para soportar la vergüenza ante el mundo y mantenerme en tu camino.
Dame tu misericordia, tu amor y tu Gracia para la Salvación. Tú me has dado libertad, autoridad, voluntad, gobierno y responsabilidad que acepto.
Dios Padre Todopoderoso, te consagro y entrego a ti mi persona, mi sentir, mi fortaleza, mi vida completa, mi sangre, mi cuerpo, mi mente, mi fe, mi alma, mi espíritu para que me protejas y me cuides, para mantenerme limpio y puro. También mi hogar, matrimonio, pertenencias, trabajos, dinero, estudios, economía, negociaciones, subsistencias, ministerio, relaciones, familias y desarrollo para lograr llegar a ti, y alabarte y glorificarte por tu Hijo Jesucristo, mi Señor, mi Salvador que me declara libre en todo mi ser integral hasta la raíz, en todo tiempo, de todos los engaños, mentiras, mal, atadura, daños, enfermedades y enemigos.
Te pido Dios Padre Todopoderoso, que nunca me abandones y pueda ser contado por digno, para escapar de todos los males de los últimos tiempos. También de todas las catástrofes de la naturaleza, de las guerras y epidemias.
Que muy pronto venga a mí tu Reino, tu tiempo, tu Voluntad, tu amor, para ser yo testigo del Triunfo, la Gloria y Grandeza de Jesucristo nuestro Señor y Salvador.
Jesucristo, sella, unge, limpia, blinda y protege esta Oración y mi persona integral, mi casa, mis familias, pertenencias, desarrollo y mí alrededor.
Con el Nombre Verdadero de Dios Padre Todopoderoso y con su armadura, con tu Nombre Verdadero Jesucristo, mi Señor y mi único Salvador, con tu Sangre y Palabra, con la Presencia del Espíritu Santo que está en mi ser integral en mi casa, pertenencias, desarrollo y alrededor. Así lo creo y confieso. Así es y así será por siempre en mí, para alabanza, para gloria de Dios Padre Todopoderoso. Amén.
PADRE NUESTRO.
AVE MARIA.
GLORIA.

OREMOS POR BENDICIONES PARA TODA LA FAMILIA (Arbol Genealógico)

Padre del Cielo, vengo ante ti como tu hijo, en gran necesidad de tu auxilio. Tengo necesidades de salud física, necesidades emocionales, necesidades espirituales y necesidades interpersonales.
Muchos de mis problemas han sido causados por mis propias faltas, negligencia y pecado. Por esto te ruego humildemente me perdones Señor, pero también te pido que perdones el pecado de mis ancestros cuyas faltas han dejado sus efectos en mi persona, en la forma de tendencias no deseadas, patrones de comportamiento y defectos en el cuerpo, mente y espíritu.
Sáname Señor de todos estos desórdenes. Con tu ayuda perdono sinceramente a todos mis ancestros, especialmente aquellos vivos o muertos cuyos pecados han traído como consecuencia, nuestros sufrimientos y desórdenes actuales.
En el Nombre de tu divino Hijo Jesús y con el Poder de su Espíritu Santo te pido Padre, que liberes a mi persona y a toda mi familia en el árbol genealógico de la influencia del Maligno; libera a todos los miembros vivos y muertos de mi árbol genealógico, incluyendo aquellos en relación adoptiva y a las relaciones familiares extendidas, de toda forma de contaminación o atadura.
Por ocuparte de manera amorosa de nosotros Padre Celestial, y por la Sangre derramada por tu precioso Hijo Jesús, te suplico que extiendas tus bendiciones hacia mí y todos mis familiares vivos y muertos.
Sana todos los efectos negativos transmitidos a través de todas las generaciones pasadas, y evita que tales efectos negativos afecten a las futuras generaciones en mi árbol familiar.
Coloco simbólicamente la Cruz de Jesús sobre la cabeza de cada persona en mi árbol genealógico, y entre cada generación, y le pido a Jesús que su Sangre purificadora limpie las relaciones sanguíneas en el linaje de mi familia. Señor, coloca a tus Ángeles protectores para que nos rodeen, y permite que el Arcángel Rafael Patrón de la Sanación, ministre tu Poder de sanación divino a todos nosotros, aún en las áreas de incapacidad genética.
Dales un Poder especial a los Ángeles custodios de los miembros de nuestras familias, para que nos sanen, nos protejan, nos guíen y nos animen a cada uno de nosotros en nuestras necesidades. Permite que tu Poder sanador llegue a todos nosotros en este mismo momento, y que permanezca durante todo el tiempo que tu Soberanía lo permita.
Señor, reemplaza toda atadura en nuestro árbol familiar por una Santa atadura de amor familiar, y permite que permanezca un lazo más profundo contigo y por el Espíritu Santo con tu Hijo Jesús. Permite que la Familia de la Santísima Trinidad invada nuestra familia con su Presencia tierna, cálida y amorosa, para que pueda reconocer y manifestar ese amor en todas nuestras relaciones. Incluimos en esta petición que hacemos en el Nombre de tu precioso Hijo Jesucristo nuestro Señor, todas nuestras necesidades que aún no reconocemos.
PADRE NUESTRO.
AVE MARIA.
GLORIA.

martes, 16 de julio de 2013

ORACION POR SANACION DEL ALMA

Oración por la Sanación del Alma

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 Oración por la Sanación del Alma
Padre Slavko Barbaric
 
Jesús, Te doy gracias ahora por mi alma.
Tú sabes que en ella se reflejan también las consecuencias del pecado. Por eso frecuentemente estoy nervioso(a) y reacciono con agresividad. Fácilmente pierdo la paciencia y estoy atada al rencor.

Los malos hábitos aprisionan mi alma y empeoran aún más mis heridas. Todo esto me dificulta amar a los demás. En el fondo de mi alma han quedado grabadas ciertas experiencias las cuales me inducen a actuar con desconfianza y temor.

Jesús, purifica mi subconsciente Penetra en él con Tu luz, para que nunca más sea yo víctima de la oscuridad.

Con el poder de Tu gracia, toca aquellas fibras de mi alma, en las cuales se ha asentado el apego a los bienes materiales, haciéndome presa del temor. Sana mi alma Señor, para que mi espíritu pueda libremente abrirse a Ti.
Sáname de la desconfianza hacia Ti y hacia Tu Palabra.

Jesús, yo Te suplico que cures en mí todas aquellas heridas y frustraciones causadas por los fracasos y los deseos no satisfechos. Aparta toda tiniebla de mi interior y sana las heridas más profundas de mi subconsciente Permite que éste descanse en Ti, Señor.

Te pido ahora por los enfermos mentales y perturbados. Has a un lado sus cargas y limpia las heridas que han trastornado sus mentes. Protege a los niños que viven con el estigma de la propensión hereditaria a este tipo de males.

Cura todo desdoblamiento de personalidad, miedos y depresiones; cada neurosis y estado psicopático. Sana también a todos aquellos cuyas mentes han enfermado a causa de algún fracaso en su familia, estudio o trabajo. Aparta de ellos los pensamientos de autodestrucción y suicidio y libéralos de cualquier obsesión.

Oh Jesús, sé Tú el Amo de nuestras almas. Cura a todos aquellos que se han dañado a sí mismos por medio de prácticas de superchería. Libéralos de las consecuencias de la brujería y la hechicería.
Restaura cada alma y devuélvele la paz que ha perdido. Amen.