jueves, 11 de julio de 2013

SALMO 21 TU HAS COLMADO LOS DESEOS DE SU CORAZON

SALMO 21 (20)
El rey se alegra por tu fuerza
21:
1 Del maestro de coro. Salmo de David.
La alegría del triunfo21:2 Señor, el rey se regocija por tu fuerza,
¡y cuánto se alegra por tu victoria!
21:3 Tú has colmado los deseos de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios
. Pausa
21:4 Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito
y pones en su cabeza una corona de oro puro
.
21:5 Te pidió larga vida y se la diste:
días que se prolongan para siempre.

21:6 Su gloria se acrecentó por tu triunfo,
tú lo revistes de esplendor y majestad;
21:7 le concedes incesantes bendiciones,
lo colmas de alegría en tu presencia
.
21:8 Sí, el rey confía en el Señor
y con la gracia del Altísimo no vacilará.


Confianza en la victoria definitiva21:9 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos,
tu derecha vencerá a los que te odian.
21:10 Los convertirás en un horno encendido,
cuando se manifieste tu presencia.
El Señor los consumirá con su enojo,
el fuego los destruirá por completo:
21:11 eliminarás su estirpe de la tierra,
y a sus descendientes de entre los hombres.
21:12 Ellos trataron de hacerte mal,
urdieron intrigas, pero sin resultado:
21:13 porque tú harás que vuelvan la espalda,
apuntándoles a la cara con tus arcos.
21:14 ¡Levántate, Señor, con tu fuerza,
para que cantemos y celebremos tus proezas!

SALMO 20 NUESTRA FUERZA ESTA EN EL NOMBRE DE DIOS

SALMO 20 (19)

Señor, da la victoria al rey
20:
1 Del maestro de coro. Salmo de David.
Súplica para alcanzar la victoria20:2 El Señor te haga triunfar
en el momento del peligro,
que el nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte.

20:3 Que él te auxilie desde su Santuario
y te proteja desde Sión
;
20:4 que se acuerde de todas tus ofrendas
y encuentre aceptables tus holocaustos. Pausa
20:5 Que satisfaga todos tus deseos
y cumpla todos tus proyectos
,
20:6 para que aclamemos tu victoria
y alcemos los estandartes
en nombre de nuestro Dios.
¡Que el Señor te conceda todo lo que pides!


Seguridad de alcanzar la victoria20:7 Ahora sé que el Señor
ha dado la victoria a su Ungido,
lo ha hecho triunfar desde su santo cielo
con las proezas de su mano salvadora.
20:8 Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos,
pero nuestra fuerza está en el nombre
de nuestro Dios
.
20:9 Ellos tropezaron y cayeron,
mientras nosotros nos mantuvimos erguidos
y confiados.
20:10 ¡Señor, concede la victoria al rey,
escúchanos cuando te invocamos!

SALMO 19 LA PALABRA DEL SEÑOR ES PURA

SALMO 19 (18)
 Los cielos proclaman la gloria de Dios
19:1 Del maestro de coro. Salmo de David.
Alabanza de la Creación19:2 El cielo proclama la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
19:3 un día transmite al otro este mensaje
y las noches se van dando la noticia.
19:4 Sin hablar, sin pronunciar palabras,
sin que se escuche su voz,
19:5 resuena su eco por toda la tierra
y su lenguaje, hasta los confines del mundo. Romanos 10, 18
Allí puso una carpa para el sol,
19:6 y este, igual que un esposo que sale de su alcoba,
se alegra como un atleta al recorrer su camino.
19:7 Él sale de un extremo del cielo,
su órbita llega hasta el otro extremo,
y no hay nada que escape a su calor.


Elogio de la Ley de Dios19:8 La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple.
19:9 Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos.

19:10 La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos.

19:11 Son más atrayentes que el oro,
que el oro más fino;
más dulces que la miel,
más que el jugo del panal.

19:12 También a mí me instruyen:
observarlos es muy provechoso.

19:13 Pero ¿quién advierte sus propios errores?
Purifícame de las faltas ocultas.
19:14 Presérvame, además, del orgullo,
para que no me domine:
entonces seré irreprochable
y me veré libre de ese gran pecado.
19:15 ¡Ojalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor!

miércoles, 10 de julio de 2013

SALMO 18 INVOQUE AL SEÑOR QUE ES DIGNO DE ALABANZA

SALMO 18

El Señor salva a los humildes
18:1 Del maestro de coro. De David, el servidor del Señor, que dirigió al Señor las palabras de este canto, cuando él lo libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl.
18:2 Dijo:

Profesión de confianza en DiosYo te amo, Señor, mi fuerza,
18:3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador,
mi Dios, el peñasco en que me refugio,
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
18:4 Invoqué al Señor, que es digno de alabanza
y quedé a salvo de mis enemigos
.

La descripción del peligro18:5 Las olas de la Muerte me envolvieron,
me aterraron los torrentes devastadores,
18:6 me cercaron los lazos del Abismo,
las redes de la Muerte llegaron hasta mí.
18:7 Pero en mi angustia invoqué al Señor,
grité a mi Dios pidiendo auxilio,
y él escuchó mi voz desde su Templo,
mi grito llegó hasta sus oídos.

La intervención salvadora de Dios18:8 Entonces tembló y se tambaleó la tierra;
vacilaron los fundamentos de las montañas,
y se conmovieron a causa de su furor;
18:9 de su nariz se alzó una humareda,
de su boca, un fuego abrasador,
y arrojaba carbones encendidos.
18:10 El Señor inclinó el cielo, y descendió
con un espeso nubarrón bajo sus pies;
18:11 montó en el Querubín y emprendió vuelo,
planeando sobre las alas del viento.
18:12 Se envolvió en un manto de tinieblas;
un oscuro aguacero y espesas nubes
lo cubrían como un toldo;
18:13 las nubes se deshicieron en granizo y centellas
al fulgor de su presencia.
18:14 El Señor tronaba desde el cielo,
el Altísimo hacía oír su voz;
18:15 arrojó sus flechas y los dispersó,
multiplicó sus rayos y sembró la confusión.
18:16 Al proferir tus amenazas, Señor,
al soplar el vendaval de tu ira,
aparecieron los cauces del mar
y quedaron a la vista los cimientos.
18:17 Él tendió su mano desde lo alto y me tomó,
me sacó de las aguas caudalosas;
18:18 me libró de mi enemigo poderoso,
de adversarios más fuertes que yo.
18:19 Ellos me enfrentaron en un día nefasto,
pero el Señor fue mi apoyo:
18:20 me sacó a un lugar espacioso,
me libró, porque me ama.
18:21 El Señor me recompensó por mi justicia,
me retribuyó por la inocencia de mis manos:

18:22 porque seguí fielmente los caminos del Señor,
y no me aparté de mi Dios, haciendo el mal;

18:23 porque tengo presente todas sus decisiones
y nunca me alejé de sus preceptos
.
18:24 Tuve ante él una conducta irreprochable
y me esforcé por no ofenderlo
.

18:25 El Señor me premió, porque yo era justo
y mis manos eran inocentes a sus ojos.

El Señor, salvador de los justos18:26 Tú eres bondadoso con los buenos
y eres íntegro con el hombre intachable;

18:27 eres sincero con los que son sinceros
y te muestras astuto con los falsos.
18:28 Porque tú salvas al pueblo oprimido
y humillas los ojos altaneros;
18:29 tú eres mi lámpara, Señor:
Dios mío, tu iluminas mis tinieblas
.
18:30 Contigo puedo asaltar una muralla;
con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla.

18:31 El camino de Dios es perfecto,
la promesa del Señor es digna de confianza.

El Señor es un escudo para los que se refugian en él,
18:32 porque ¿quién es Dios fuera del Señor?,
¿y quién es la Roca fuera de nuestro Dios?

La victoria, obra de Dios18:33 Él es el Dios que me ciñe de valor
y hace intachable mi camino;
18:34 el que me da la rapidez de un ciervo
y me afianza en las alturas
;
18:35 el que adiestra mis manos para la guerra
y mis brazos para tender el arco de bronce.
18:36 Me entregaste tu escudo victorioso
y tu mano derecha me sostuvo;
me engrandeciste con tu triunfo,
18:37 me hiciste dar largos pasos,
y no se doblaron mis tobillos.
18:38 Perseguí y alcancé a mis enemigos,
no me volví hasta que fueron aniquilados;
18:39 los derroté y no pudieron rehacerse,
quedaron abatidos bajo mis pies.
18:40 Tú me ceñiste de valor para la lucha,
doblegaste ante mí a mis agresores;
18:41 pusiste en fuga a mis enemigos,
y yo exterminé a mis adversarios.
18:42 Imploraron, pero nadie los salvó;
gritaban al Señor, pero no les respondía.
18:43 Los deshice como polvo barrido por el viento,
los pisé como el barro de las calles.
18:44 Tú me libraste de un ejército incontable
y me pusiste al frente de naciones:
pueblos extraños son mis vasallos.
18:45 Gente extranjera me rinde pleitesía;
apenas me oyen nombrar, me prestan obediencia.
18:46 Los extranjeros palidecen ante mí
y, temblando, abandonan sus refugios.

Alabanza final18:47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación,
18:48 el Dios que venga mis agravios
y pone a los pueblos a mis pies!
18:49 Tú me liberas de mis enemigos,
me haces triunfar de mis agresores
y me libras del hombre violento.
18:50 Por eso te alabaré entre las naciones
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre.
18:51 Él concede grandes victorias a su rey
y trata con fidelidad a su Ungido,
a David y a su descendencia para siempre.
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jueves, 27 de junio de 2013

SALMO 17 PROTEGEME COMO A LA PUPILA DE TUS OJOS




SALMO 17 (16)

Protégeme como a la niña de tus ojos
17:
1 Oración de David.
Escucha, Señor, mi justa demanda,
atiende a mi clamor;
presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad.
17:2 Tú me harás justicia,
porque tus ojos ven lo que es recto
:
17:3 si examinas mi corazón
y me visitas por las noches,
si me pruebas al fuego,
no encontrarás malicia en mí.
Mi boca no se excedió
17:4 ante los malos tratos de los hombres;
yo obedecí fielmente a tu palabra,
17:5 y mis pies se mantuvieron firmes
en los caminos señalados:
¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas!
17:6 Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes:
inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.
17:7 Muestra las maravillas de tu gracia,
tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha. 

17:8 Protégeme como a la pupila de tus ojos;
escóndeme a la sombra de tus alas

17:9 de los malvados que me acosan,
del enemigo mortal que me rodea.
17:10 Se han encerrado en su obstinación,
hablan con arrogancia en los labios;
17:11 sus pasos ya me tienen cercado,
se preparan para derribarme por tierra,
17:12 como un león ávido de presa,
como un cachorro agazapado en su guarida.
17:13 Levántate, Señor, enfréntalo, doblégalo;
líbrame de los malvados con tu espada,
17:
14 y con tu mano, Señor, sálvame de los hombres:
de los mortales que lo tienen todo en esta vida.
Llénales el vientre con tus riquezas;
que sus hijos también queden hartos
y dejen el resto para los más pequeños.
17:15 Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro,
y al despertar, me saciaré de tu presencia.







SALMO 17 (16)


SALMO 16 EL SEÑOR ES LA PARTE DE MI HERENCIA

SALMO 16 (15)

Señor, tú eres mi único bien
16:
1 Mictán de David.
Protégeme, Dios mío,
porque me refugio en ti.
16:2 Yo digo al Señor:
"Señor, tú eres mi bien,
no hay nada superior a ti".
16:3 Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra:
"Mis príncipes, ustedes son toda mi alegría".
16:4 Multiplican sus ídolos y corren tras ellos,
pero yo no les ofreceré libaciones de sangre,
ni mis labios pronunciarán sus nombres.
16:5 El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz,
¡tú decides mi suerte!

16:6
Me ha tocado un lugar de delicias,
estoy contento con mi herencia
.
16:
7 Bendeciré al Señor que me aconseja,
¡hasta de noche me instruye mi conciencia!

16:
8 Tengo siempre presente al Señor:
él está a mi lado, nunca vacilaré
.

16:9
Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:

16:10
porque no me entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.

16:
11 Me harás conocer el camino de la vida,
saciándome de gozo en tu presencia,
de felicidad eterna a tu derecha
.

sábado, 1 de junio de 2013

SALMO 15 HONRA A LOS QUE TEMEN AL SEÑOR


SALMO 15 (14)

¿Quién habitará en tu monte santo?
15:
1 Salmo de David.
Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?,
¿quién habitará en tu santa Montaña?
15:2 El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón

15:3 y no calumnia con su lengua.
El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino,
15:4 el que no estima a quien Dios reprueba
y honra a los que temen al Señor.
El que no se retracta de lo que juró,
aunque salga perjudicado;
15:5 el que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que procede así, nunca vacilará.