miércoles, 2 de diciembre de 2015

Romper la Cadena de la Corrupción, que golpea muy especialmente a los pobres, obstaculiza el crecimiento económico incluyente y sustrae fondos sumamente necesarios de servicios esenciales

9 de diciembre. Día Internacional de Lucha contra la Corrupción




Oración para que mi hijo sea obediente


ORACION PIDIENDO OBEDIENCIA A DIOS



Dios de amor y misericordia vengo a ti en esta hora, alabando y bendiciendo tu Nombre, Rey de Gloria. Sin igual Dios que todo lo puedes, que todo lo ves, y que todo lo haces. Bendecido sea tu glorioso Nombre. Te bendigo y exalto.

Te pido que me perdones por mis frecuentes desobediencias a ti Señor. Perdóname mi Dios. A veces soy difícil para hacer caso a tus indicaciones  espirituales. Perdóname Señor y dame fuerzas para obedecerte por favor. Gracias mi Dios.

Y yo perdono a todos aquellos que no me obedecen Señor. Los perdono y te pido que les fortalezcas y renueves en este momento. Gracias Señor.

Y conforme a tu misericordia, te pido por todas mis necesidades. Te pido que me fortalezcas en la obediencia, sabiendo que la obediencia lleva a la bendición oh Dios. Bendíceme con obediencia a ti, a tus directivas Señor y a las directivas de los hombres. Amén.

Te ruego mi Dios que bendigas a todas las personas que amo, mi familia, mis familiares, mis hermanos en la fe, mis compañeros de trabajo, de estudio, que tu mano de gloria y poder se muevan sobre sus vidas. Derramando bendición y vida eterna, para que ellos puedan obedecerte y ser bendecidos también.

Y en tu Nombre Señor, ato y reprendo a todo espíritu de desobediencia, de rebeldía y de endurecimiento espiritual que quiere gobernar mi vida. Satanás suelta mi vida en el Nombre de Jesús, porque yo fui llamado a obediencia a Dios, a Jesús y al Espíritu Santo. Amén.

Querido Jesús, te pido, conforme a tu palabra, que me hagas obediente en todo, como es de esperar de un hijo/a de Dios. 

Ayúdame, porque la carne es débil, la lucha es grande, y las angustias me golpean día a día Señor Jesús.

Te doy gracias mi Dios, porque me has fortalecido y me vas a ayudar a andar como a ti te agrada Señor. Bendigo y Enaltezco tu glorioso Nombre, porque sé que tengo la victoria en Cristo Jesús cuando a ti clamo Señor. Amén.


Cuando elegimos obedecer a Dios, escogemos el camino de la sabiduría.

El Señor nos pide que nos sometamos a Él, y que dejemos todo lo que suceda a su amoroso cuidado. Cuando le obedecemos, el Señor nos acerca más a Él y nos enseña más acerca de sus preceptos y de su amor. 


Pedro ilustra lo que puede suceder cuando le decimos «sí» a Dios.

«Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar». Ahora aquel joven maestro que además era carpintero y no pescador, le estaba pidiendo que saliera otra vez a pescar.

La respuesta de Pedro marca el comienzo de toda una vida de fe en Dios: «Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red» . El futuro discípulo eligió obedecer al Señor y dejarle a Él las consecuencias de su decisión.

Dios a menudo recompensa a terceros, en particular aquellos más cercanos a nosotros, como resultado de nuestra obediencia


Por ejemplo, cuando un padre obedece al Señor, su familia entera cosecha las bendiciones de Dios. De modo similar, la obediencia de un hijo bendecirá a sus padres, las personas que nos conocen y nos aman sentirán la paz y el gozo que Él nos ha dado. En lugar de conflicto habrá contentamiento, y eso les permitirá experimentar en gran medida la bondad de Dios

Elige obedecer al Señor, Él le bendecirá

                                                     

Elige obedecer al Señor, Él le bendecirá

Esto se debe a que la obediencia siempre conduce a la bendición. Siempre he dicho a las personas que afirman no entender por qué Dios les está pidiendo que hagan cierta cosa, que si sencillamente lo obedecen, Él los recompensará con una sensación de paz y gozo que no se comparan con nada que este mundo ofrezca. Por esa razón, fíjese la meta de obedecer al Señor, y le verá obrando en su vida.