jueves, 21 de abril de 2016

Oracion de Proteccion ante Desastres Naturales. Jesús confío en tí


Padre Celestial, venimos a Ti por medio de tu hijo Jesús para que cuides a todo el mundo Estamos unidos en esta oración para pedirte perdón y misericordia por los meritos de la sangre preciosa de tu hijo amado Jesucristo por todos los pecados cometidos de este pueblo y por nosotros.
Padre Celestial, creemos en Ti y en tu misericordia y creemos que Tu enviaste a Jesús para nuestra salvación, por eso te pertenecemos por medio del pacto de sangre.
Somos tus hijos no nos abandone pues aceptamos a Jesús como nuestro salvador.
Eres nuestro Dios y por eso venimos a donde Ti con un corazón contrito y humillado.
No permitas que el enemigo del alma y del cuerpo nos atormente.
Padre Celestial envía tu ejército celestial a pelear esta batalla a favor nuestro.
Padre omnipotente y omnisciente por medio de tu hijo Jesús te pedimos que nos aleje todas las fuerzas negativas de la naturaleza que puedan afectar a nuestras naciones: inundaciones, huracanes, tormentas, ciclones, tornados, rayos, temblores de tierra, terremotos, maremotos, tsunamis, volcanes, calor extremo, fuego, incendios forestales y sequías.
Yo sé que el SEÑOR, nuestro Soberano, es más grande que todos los dioses. YO CONFIO EN EL
El SEÑOR hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos.
Levanta las nubes desde los confines de la tierra; envía relámpagos con la lluvia y saca de sus depósitos a los vientos.
Padre tu eres el creador del Universo, todo ha sido obra de tus manos, Tú empapas los surcos de la tierra y nivela sus terrones, Tú calmas el estruendo de las olas y el alboroto de los pueblos .
Tú mantienes firmes las montanas con Tú poder y fuerza. Hiciste que la tierra temblara y se abriera, ¡Cierra ahora sus grietas pues se desmorona!Padre por medio de tu hijo Jesús te pedimos que selles con la sangre preciosa de tu hijo amado Jesús los abismos de esta tierra y del mar y selles las fallas tectónica de nuestra tierra-Padre celestial te pedimos por medio de tu hijo amado Jesús que alejes de nuestra orbita terrestre cualquier fenómeno astronómico planeta, meteorito, satelite, estrella o cualquier evento natural que pueda causar daño sobre el medio ambiente o en nuestras personas.Vengan, cantemos con júbilo al Señor; aclamemos a la roca de nuestra salvación.
Lleguemos ante él con acción de gracias, aclamémoslo con cánticos. Porque el Señor es el gran Dios, el gran Rey sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra; suyas son las cumbres de los montes. Suyo es el mar, porque él lo hizo; con sus manos formó la tierra firme.
Vengan, postrémonos reverentes, doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor.Porque tu eres nuestro Dios y nosotros somos tu pueblo; ¡somos un rebaño bajo Tu cuidado!
Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.
Alabemos al Señor, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia
Padre tu eres nuestro Dios, el todopoderoso. Tu eres mi Dios, en quien confío, el que me libra del lazo del cazador, de la peste destructora, de la pestilencia de la noche, y de la plaga, por eso levanto mis ojos hacia ti Señor para pedirte que nos envíe Tus ángeles para que acampen alrededor nuestro, guardes a mi familia de todo mal, guardes nuestras entradas y salidas ahora y siempre, todos nuestros caminos y líbranos de todos los peligros.
En este momento sello mi cuerpo, mi alma y mi espíritu con la sangre de Jesús y sello con la sangre de Jesús cada uno de los miembros de mi familia y en fe me coloco la cruz de Jesús en mi frente y en la frente de cada uno de los miembros de mi familia.Bendice a esta isla y a este pueblo. Bendice a cada persona que esta intercediendo a favor nuestro.
Bendice este lugar y a esta tierra, el aire, el agua y los cielos.
Bendice toda tu creación. Bendice de manera especial a todos tus siervos.
Gracias por enviarnos a tu hijo Jesús. Bendito y alabado seas por siempre.
Alabado sea tu nombre por toda la eternidad.Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.


martes, 19 de abril de 2016

¡Saldrás adelante Ecuador porque Dios no te dejará solo nunca!

No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa. Isaías 41, 10

¡Saldrás adelante!, porque Dios no te ha dejado, porque sigues siendo su especial tesoro, porque Él nunca se ha olvidado de ti, porque siempre ha estado pendiente de cada detalle en tu vida.
¡Saldrás adelante!, porque tu confianza siempre ha estado puesta en Dios, porque tu vista siempre ha estado en Él, porque lo amas y porque no te darás por vencido tan fácilmente.

Si cruzas por las aguas, yo estaré contigo, y los ríos no te anegarán; si caminas por el fuego, no te quemarás, y las llamas no te abrasarán. Isaías 43, 2

Renovación de la Consagración al Sagrado Corazón Juan Pablo II, en Quito, Ecuador, 30 enero, 1985


Este es, Señor, vuestro pueblo.
Siempre, Jesús, os reconocerá por su Dios.

No volverá sus ojos a otra estrella,
que a esa de amor y misericordia
que brilla en medio de vuestro pecho.

Sea, pues, Dios nuestro, sea vuestro Corazón
el faro luminoso de nuestra fe,
el áncora segura de nuestra esperanza,
el emblema de nuestras banderas,
el escudo impenetrable de nuestra flaqueza,
la aurora hermosa de una paz imperturbable,
el vínculo estrecho de una concordia santa,
la nube que fecunde nuestros campos,
el sol que alumbra nuestros horizontes,
la vena, en fin, riquísima
de la prosperidad y abundancia que necesitamos.

Y, pues, nos consagramos y entregamos sin reserva
a vuestro Divino Corazón,
multiplicad sin fin los años de nuestra paz.

Desterrad de los confines de la patria
la impiedad y corrupción, la calamidad y la miseria.

Dicte nuestras leyes vuestro Evangelio;
gobierne nuestros tribunales vuestra justicia;
sostengan y dirijan a vuestros gobernantes
vuestra clemencia y fortaleza;
perfeccionen a nuestros sacerdotes
vuestra sabiduría, santidad y celo;
convierta a todos los hijos del Ecuador vuestra gracia
y corónelos en la eternidad vuestra gloria;
para que todos los pueblos y naciones de la tierra,
contemplando la verdadera dicha y ventura del nuestro,
se acojan a su vez a vuestro amante Corazón
y disfruten de la paz que ofrece el mundo
esa fuente pura y símbolo perfecto
de amor y caridad. Amén.

San Expedito. Protector de los enfermos, problemas laborales y de familia


ORACION A SAN EXPEDITO
PARA VENCER LAS PRUEBAS


¡Señor Jesús acudo a tu auxilio!
¡Virgen Santísima socórreme!
San Expedito, tu que lleno de valor abrirste tu corazón a la gracia de Dios
y no te dejaste llevar por la tentación de postergar tu entrega,
ayúdame a no dejar para mañana lo que debo hacer hoy por amor a Cristo.
Ayúdame desde el cielo a renunciar a todo vicio
y tentación con el poder que Jesús me da.
Que sea yo diligente, valiente y disciplinado al servicio del Señor,
y no me acobarde ante las pruebas.
Tú que eres el santo de las causas urgentes,
te presento mi necesidad (intención).
Sobre todo te pido que intercedas por mi para que persevere en la fe,
y así llegue al gozo del cielo con Cristo,
con la Virgen María, los ángeles y los santos.
Amén.


ORACIÓN A SAN EXPEDITO

Mi San Expedito de las causas justas y urgentes,
intercede por mi ante Nuestro Señor Jesuscristo,
para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza.
Mi San Expedito
tú que eres el Santo guerrero.
Tú que eres el Santo de los afligidos.
Tú que eres el Santo de los desesperados.
Tú que eres el Santo de las causas urgentes,
protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad.
¡Atiende mi pedido! (hacer el pedido).

Mi San Expedito,
ayúdame a superar estas horas difíciles,
protégeme de todos los que puedan perjudicarme,
protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia.
Devuélveme la Paz y la tranquilidad.

Mi San Expedito!
Agradeceré tu intercesión por el resto de mi vida
propagando tu devoción entre los que tienen Fe.
cambiando mi vida y mis costumbres
glorificando desde ahora a nuestro Padre
y anhelando un día gozar contigo de la eterna bienaventuranza.
Amén

Padre Nuestro, Ave María y Credo.

La santidad cristiana: En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes. Fil 4, 8-9