lunes, 11 de septiembre de 2017
domingo, 10 de septiembre de 2017
El Amor del Señor y el amor al Señor descubren en nosotros unas posibilidades nuevas e insospechadas para nuestros amores humanos.
Sin la experiencia de ese Amor, esas posibilidades quedan como encarceladas dentro de sí, como imagen de Dios por semejanza, pero no por aproximación; como deseo truncado de Dios.
Desde el momento en que entendí quién era Dios para mí, supe que ya sólo podría vivir para Él», dijo Charles de Foucauld.
Así de absoluto y arrebatador es Dios, así de único para quien ha descubierto su Amor. Amar a Dios con todo el corazón no es un mandamiento que viene de «fuera», sino un imperativo que nace del interior de la experiencia del amor a Dios. Los grandes místicos del cristianismo y de todas las religiones saben que esto es así, aunque a los demás nos cree sospechas... Ahora bien, quien ama a Dios con todo su corazón, con toda su mente, con todas sus fuerzas, ama igualmente con todo el corazón a lo que de Dios procede, a todo lo que nace de Él. Porque Dios es Amor creador, no podemos amarle a Él sin amar igualmente a su creación. Porque Dios, además de padre/madre creador, es Reino, no podemos amar por separado su creación de su Sueño sobre ella. En caso contrario, nuestro amor a Dios se quedaría profundamente recortado, egoísta. interesado. Los hombres y mujeres del amor único a Dios se convierten, en el interior de esa experiencia, en hombres y mujeres del amor a todos y a todo.
Maneras de amar: hablar sin acusar, así nos ama Dios
viernes, 8 de septiembre de 2017
miércoles, 6 de septiembre de 2017
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