jueves, 15 de enero de 2015

Gracias porque podemos estar bajo la cobertura de tu Sangre preciosa, que nos libera, nos limpia y pone límites a toda maldad

Oración para rechazar hechicerías, maldiciones, envidias.



Padre Santo, en esta hora primeramente te pido perdón en nombre mío y de mis ancestros por todo ocultismo practicado a lo largo de nuestras generaciones. Pido perdón por la rebelión ancestral que hizo que en vez de buscarte a tí, buscáramos el favor de satanás y sus demonios. Pido perdón por las transgresiones que hemos cometido mis antepasados y yo, pido perdón por nuestras iniquidades y toda la injusticia practicada a lo largo de mis generaciones.
Suplicamos ahora que nos perdones y nos limpies de todo pecado, de toda nuestra maldad, y pido que sólo TÚ SEAS  NUESTRO ÚNICO DIOS, REY Y SALVADOR.
Renuncio y corto las raíces de maldición que haya podido arrastrar en mi vida a causa de las iniquidades de mis ancestros. Todo derecho que se le dio al enemigo por prácticas de la rebelión ancestral, se destruye ahora en el poderoso nombre de Jesús.
Quiebro y destruyo la raíz de ocultismo, y desalojo a los espíritus comprometidos con la raíz de ocultismo.
Ordeno ahora que la miseria, la ruina, la pobreza y el fracaso, las muertes prematuras, las enfermedades generacionales, la manipulación, la hechicería, la brujería, los métodos de adivinación y toda práctica oculta sea secándose en mi vida y en mi parentela. En el poderoso nombre de Jesús, ordeno a todo espíritu familiar, espíritu guía, asignado a mi línea ancestral  por prácticas ocultistas o por maldiciones sea desalojado de mí y de mis siguientes generaciones. Ahora se van con toda su jerarquía de demonios y ustedes ya no van a controlar nunca más ni a mí, ni a los que vienen después de mi. Seco la raíz de ocultismo y no produce frutos en mi vida ni en mi familia, ni en mis futuras generaciones. Ordeno ahora que todo lo que me ha sido robado a través del ocultismo ancestral en el nombre de Jesús  me sea devuelto. Emito un decreto ahora para ninguna obra del enemigo pueda levantarse nunca más en mi vida a través de la raíz de ocultismo.

La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución...Daniel 4:17


Padre Celestial te damos tantas gracias porque nos escuchas. Porque cada palabra de autoridad santa pronunciada derriba y destruye el poder del enemigo en nuestras vidas. Gracias te damos por todos los beneficios que recibimos de tí, nunca olvidamos tus beneficios.

Gracias te damos por tu protección, amparo y cobertura sobre mi familia y sobre mí.
Gracias porque podemos estar bajo la cobertura de tu Sangre preciosa, que nos libera, nos limpia y pone límites a toda maldad. Bendecimos ahora tu nombre poderoso, nombre bajo el cual estamos libres de toda obra de maldad. Y ahora, en el nombre de Cristo Jesús, venimos contra toda obra de maldad puesta sobre nuestras vidas por amigos, parientes, personas cercanas a nosotros, o cualquier persona que han hablado maldición sobre nosotros, sobre nuestra familia, sobre nuestros hijos. Arrancamos, deshacemos, quebrantamos, inactivamos toda palabra de muerte, escasez, envidia, dolor, fracaso, enfermedad, accidente, destrucción, que hayan puesto sobre nuestras vidas, cualquier persona cercana o extraña a nosotros, conocida o desconocida, viva o muerta.

Declaramos que todo trabajo de ocultismo en contra nuestra queda sin derecho, sin poder, ni influencia en nuestras vidas. Nunca prosperan. No valen contra nosotros las maldiciones, no valen contra nosotros las envidias, no valen contra nosotros los malos deseos, no producen fruto.

Arrancamos, deshacemos, quebrantamos, inactivamos toda maldición satánica, hechicería, trabajos de vudú, santería, espiritismo, magia negra, ocultismo, rezos, pactos, ayunos, ataduras, que hayan puesto sobre nuestras vidas cualquier persona cercana o extraña a nosotros conocida o desconocida, viva o muerta.

Y ahora, en este momento profetizamos, y establecemos que mi familia y yo seremos muy bendecidos mas allá de toda maledicencia y obra de maldad. No valen hechicerías, ni brujerías contra nosotros.

Y en este momento, también Padre Santo, si es que han intentado enviar nuestra alma a REGIONES DE CAUTIVIDAD, suplico en  que TÚ MISMO SAQUES DE NUEVO NUESTRA ALMA A LUGARES ESPACIOSOS. Y no me has entregado en manos del enemigo; tú has puesto mis pies en lugar espacioso. Salmos 31:8
Tu rompiste nuestras prisiones, y Tú, nos haces libres ahora de toda cautividad, lo creemos con todo nuestro corazón. En el nombre de Jesús. El maleficio dejó de ser, el maleficio dejó de ser, el maleficio dejó de ser. Se seca, se desintegra, desaparece ahora. Declaramos que quedan sin derecho, sin poder, ni influencia en nuestras vidas. Nunca prosperan. Nunca avanzan, quedan inactivos.
Renuncio y resisto a Satanas, la serpiente antigua y a todas sus jerarquías
Todos ahora se van de mi vida, de mi mente, de mi cuerpo. Se van ahora con todas sus jerarquías de demonios! Fuera ahora, en el nombre de Jesus!
Los resisto a todos ustedes ahora y confieso que ya no les daré lugar en mi vida! Los ato y echo fuera de mi vida y se van ahora.

Ven ahora Espíritu Santo de Dios y llena toda mi casa interior y no permitas habitar allí a ningún inmundo. Tómame y satúrame por completo, suplico que permanezcas para siempre en mí.

Suplico que no permitas que yo te apague. Enséñame, ayúdame y sáname. Te bendecimos Padre, te bendecimos Hijo, te bendecimos Espíritu Santo de Dios. Suplicamos todo tu poder, dominio y autoridad sobre mi vida y la vida de mi familia. Gracias por tu liberació , porque ERES el GIGANTE, que nos libera. Amén y amén.

Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel

CONFESION  DE  FE



Señor Jesús yo creo firmemente que tu eres el Hijo de Dios.
Tu eres el Cristo, el Mesías que vino a deshacer toda obra del diablo, toda obra de maldad. Diste tu vida en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos. 
Te confieso que he andado por malos caminos, he sido rebelde, he sido desobediente, he tenido malos pensamientos y malas intenciones y he hablado cosas perversas. Me arrepiento de todo lo malo que he hecho, pido perdón y me vuelvo a tí Santo de Israel. Lávame, limpia mi conciencia con tu Sangre. Creo que tu Sangre me limpia ahora de toda maldad, de todo pecado. Saca, destruye, arranca de mí todo lo que impida que TÚ bendigas y gobiernes mi vida. Quiero ser guiado, dominado solo por Tí Padre Santo Altísimo. Te pido que te quedes conmigo, en mi corazón y seas dueño y Señor de mi vida. Recibo ahora a Cristo Jesús en mí corazón, lo invoco, lo llamo para que venga y haga morada en mí.
 Señor Jesús: Te confieso como mi único y verdadero Dios. Apártame para servirte, amarte, obedecerte. Dedico y consagro a Tí mi vida. Gracias por redimirme, por limpiarme, por justificarme y santificarme, muchas gracias. TE AMO PADRE SANTO. 

Amén.

Cualquier instigación al odio debe se rechazada, el respeto del otro debe ser cultivado


martes, 13 de enero de 2015

Más de 20 razones para acudir a Dios: es ayuda, escudo, salvador, refugio, fortaleza, roca, esperanza y muchísimo más.

Que toda criatura alabe al Señor.


Tú eres mi escudo protector y mi gloria
Tú eres mi ayuda y mi libertador
Es mi Salvador y mi Dios
El Señor es nuestro refugio y fortaleza
El es mi roca firme
El es el Altísimo libertador
El señor es la fuerza de su pueblo
Baluarte de salvación para su ungido
Tú eres mi esperanza desde mi juventud y mi seguridad
Eres resplandeciente y majestuoso
Señor del Universo mi rey y mi Dios
El Señor es sol y escudo
Tú eres fuerte y estás rodeado de fidelidad
Eres el único que hace maravillas
Eres mi consuelo
Tu fidelidad está afianzada en el cielo
Tu brazo está lleno de poder
Tu mano es fuerte, alta es tu derecha
La justicia y el derecho son la base de tu trono
En su presencia hay esplendor y majestad
En su santuario poder y hermosura
Aclamen la gloria y el poder del Señor

Eres excelso para  siempre

La actitud interior del corazón, el adorno incorruptible de un espíritu dulce y sereno. Esto es lo que vale a los ojos de Dios. 1 Pe 3, 4


Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo, a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera, que ustedes tienen reservada en el cielo. 1 Pe 1, 3-4