martes, 29 de septiembre de 2015

San Miguel, San Gabriel y San Rafael y demás espíritus que estáis prontos ante el Señor interceded por nosotros para que los dones del Espíritu Santo sean derramados sobre nosotros

A LOS SANTOS ANGELES

Vosotros Ángeles y Arcángeles, Tronos y Dominaciones; vosotros Principados y Potestades, Virtudes de los cielos, Querubines y Serafines alabad al Señor por siempre. Alabad al Señor vosotros todos los Ángeles, vosotros que sois poderosos en fuerza y lleváis su Palabra. Alabad al Señor todos vosotros, sus ejércitos y ministros suyos, ejecutando su voluntad.

San Miguel, San Gabriel y San Rafael y demás espíritus que estáis prontos ante el Señor: interceded por nosotros para que los dones del Espíritu Santo sean derramados sobre nosotros y sobre toda la Iglesia.


Ángeles de  Dios, ¡asistidnos! Ayuda a la Iglesia a arrojar al infierno a los poderes de las tinieblas: pecado y ateísmo, para que la gloria de Dios Santo e Inmortal se extienda sobre todo el mundo. Que todos los países y todas las razas reconozcan y alaben su Santísimo Nombre. Amén 

Los ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial. Mateo 8, 10b


lunes, 28 de septiembre de 2015

BENDICION PARA EL VIAJE





Santo  Arcángel Rafael protector de todos los viajeros: acompáñanos con tus legiones de Ángeles y sálvanos de las asechanzas de los poderes de las tinieblas. Protégenos en cada viaje, a nosotros y a todos aquellos con quienes nos encontremos.

Santo Arcángel Miguel, defiéndenos de las insidias y ataques del enemigo maligno y, por nuestras oraciones y por las peticiones de nuestros Ángeles de la Guarda, arrójalo al abismo del infierno para que no nos cause daño.

Santo Arcángel Gabriel, lleva hacia la Reina Celestial con todos los ángeles y nuestros ángeles de la Guarda, aquel saludo con el cual la honraste, en la tierra y pídele que nos de un buen viaje, San Gabriel con María, San Rafael con Tobías, San Miguel con todo el ejército celestial, acompañadnos, guiadnos, protegednos y cuidadnos de las insidias de nuestros enemigos.

Amén