jueves, 19 de marzo de 2020

Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza y cumple tus votos al Altísimo; invócame en los momentos de peligro: yo te libraré, y tú me glorificarás". El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad; y al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación de Dios".Salmo 50:14 / 23

ALABANZAS QUE SE HAN DE DECIR EN TODAS LAS HORAS.
(S. Francisco de Asís)
Santo, santo, santo Señor Dios omnipotente,
el que es, y el que era, y el que ha de venir:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Digno eres, Señor Dios nuestro,
de recibir la alabanza, la gloria, el honor y la bendición:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Digno es el cordero que ha sido degollado de recibir el poderío,
y la divinidad, y la sabiduría, y la fuerza;
y el honor, y la gloria, y la bendición:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Bendecid al Señor todas las obras del Señor:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Alabad a nuestro Dios todos sus siervos
y los que teméis a Dios, pequeños y grandes.
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Alaben al que es glorioso los cielos y la tierra.
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Y todas las criaturas del cielo y de la tierra,
y las que están bajo la tierra y el mar,
y todo lo que hay en él:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo:
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Como era en el principio y ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Y alabémosle y ensalcémosle por los siglos.
Oración: Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, todo bien, sumo bien, bien total, que eres el solo bueno, a ti te tributemos toda alabanza, toda gloria, toda gracia, todo honor, toda bendición, y te restituyamos todos los bienes. Hágase. Hágase. Amén.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Eres especial, amado y perdonado por Dios

El perdón es el acto de renunciar tanto al resentimiento que tenemos hacia alguien, como al deseo de desquitarnos. Lo cual involucra tres pasos importantes.

Primero, debemos dejar el sentimiento general de resentimiento. Es decir, debemos tomar la decisión de no consumirnos en nuestro dolor. 

Segundo, tenemos que dejar los sentimientos de resentimiento hacia la otra persona. Lo que significa que debemos renunciar a nuestra ira por haber sido heridos, y restaurar la relación rota.
Tercero, renunciamos a cualquier deseo de revancha. No se puede perdonar a alguien y al mismo tiempo desearle daño. El perdón verdadero busca el bien de la otra persona, no el castigo.
El perdón dice: “Aunque me heriste, elijo perdonarte. No voy a pensar más en lo que ocurrió, ni tampoco a permitir que eso destruya mi vida. No dedicaré ni un minuto más a pensar en desquitarme. Eres un hijo o una hija preciosa de Dios, y te amo”.
En realidad, perdonar a otra persona involucra un precio, pero las recompensas valen la pena. Haga realidad el poder del perdón en su vida hoy.

viernes, 28 de febrero de 2020

Acuérdate


Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.
Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.
¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén

lunes, 10 de febrero de 2020

Cuando me levanto no se que va a ser de ese día, mi ángel guardián a mi me cuida




Ángel del Señor protégenos de los hombres enfermos de avaricia y de maldad que buscan
esclavizar a los justos Líbranos de los deseos del Demonio del Exterminio.

Líbranos de las pérdidas y de la destrucción.

Líbranos de la infelicidad de la guerra.

Ayúdanos a percibir el amor que hay en el Universo y hacernos eco de él para reproducirlo hasta el último rincón de la tierra.

En el corazón de la guerra sólo hay odio; en el corazón de la vida sólo debe haber amor, entonces enséñanos con tu sabiduría, el verdadero camino de la vida que es el amor.

Ángel del Señor, abre nuestros ojos.

Ángel del Señor, danos integridad de espíritu. Ángel del Señor, danos humildad y gratitud.

Enséñanos a buscar la grandeza y la perfección.

Enséñanos a ser benevolentes y compasivos.

Guíanos por los senderos del amor, que es luz, que es comprensión, tolerancia, perdón, porque de todas estas cosas está hecha la paz, y la paz engendra vida.

Guíanos amorosamente hacia la paz, porque el poder del amor es capaz de resolver y disipar todo aparente problema.

La paz es vida ahora y por siempre.

Estemos convencidos de que cuando un hombre busca sinceramente a Dios con todo su corazón, Dios se revelará de algún modo


miércoles, 29 de enero de 2020

Estábamos espiritualmente muertos y en rebelión contra el Señor (por nuestros pecados Ef 2.1, ). No obstante, al confiar en Cristo como nuestro Salvador, recibimos una nueva naturaleza y el regalo del Espíritu Santo. Esto significa que los creyentes tienen el poder de rechazar el pecado y vivir en santidad (2 P 1.3).



Con nuestra nueva identidad como hijos de Dios, ya no compartimos la misma naturaleza o el propósito de los incrédulos. Los seguidores de Jesucristo somos llamados a servir como sus embajadores, difundiendo el conocimiento del Salvador y anhelando la rectitud. Sustituimos nuestros deseos por los de Él, reconocemos cuando hemos pecado, y pedimos su perdón. Pero estos valores a menudo tienen poco sentido para quienes no conocen a Cristo.
Vivir en santidad en el mundo es difícil, pero podemos encontrar apoyo y aliento de otros que han recibido a Jesucristo como Salvador. Los buenos amigos y los consejeros de confianza nos ayudarán a mantenernos orientados hacia el Hijo de Dios.

sábado, 4 de enero de 2020

Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Jer 16, 3

¿Quién o qué guía su vida?
Esa es una pregunta importante porque quien sea o lo que sea que nos dirija determina nuestra manera de pensar, acciones, deseos y caminos. Mucha gente hoy se deja guiar por sus sentimientos. Como resultado, carecen de la estabilidad que solo proviene de depender de la Palabra de Dios. Cuando el Señor es nuestra guía, nos da la claridad y las fuerzas que necesitamos para vivir como Él desea, mientras confiamos en Él.