viernes, 31 de agosto de 2018

Oración a los Santos Arcángeles



Ángel de mi Guarda, Arcángeles San Miguel, San Gabriel, San Rafael y los nueve coros de la Corte Celestial: Abrasad mi corazón en amor a Dios y a su Santísima Madre, llenadme de celo por su gloria y por la salvación de mi alma. Comunicadme vuestra humildad y todas vuestras virtudes. Sed mis guardianes, consejeros y compañeros en el peregrinar por la vida hacia la eternidad. Alcanzadme del Señor la salud espiritual y, si me conviene, también la corporal.
Rodeame de buenas compañías. Defiéndeme de las asechanzas de mis enemigos. Solucioname todos mis asuntos. Ayúdame a pagar todas mis deudas y a realizar mis trabajos. Remediad todas mis necesidades espirituales y materiales. Velad y guardad mi alma, mi cuerpo, mis propiedades y mi hogar. Asísteme propicios en la hora de mi muerte.
Defiéndeme y salvadme en la hora del Juicio, líbrame de las penas del Purgatorio y acompañad mi alma al Cielo. ¡Ángeles del Cielo, con vuestras espadas defiéndeme y con vuestras alas protégeme!
Fuente: Devocionario a los Santos Ángeles. Extraído de la obra: The Little Manual of the Holy 

martes, 28 de agosto de 2018

Señor, tú eres mi único bien, mi herencia preciosa: ya no me falta nada más. No quiero ir detrás de quien persigue falsos espejismos de los que espera una felicidad inmediata.


Tu amor constituye para mí una garantía absoluta: tú, a quien amo, eres el Dios de la vida. Sé que soy precioso a tus ojos; no has dudado en enviar a tu Hijo, el único Justo y Santo, a compartir mi muerte, para volverme en ti eternamente vivo. En él me indicas el sendero de la vida, me aseguras una alegría sin fin en tu presencia; con él, en él y por él estaré a tu derecha saboreando la dulzura sin fin de ser hijo tuyo.

esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas". Mt 13, 32


"Ir por los caminos siguiendo la "locura" de nuestro Dios que nos enseña a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo caído en desgracia, en el que está preso, en el prófugo y el emigrante, en el vecino que está solo. Ir por los caminos de nuestro Dios que nos invita a ser actores políticos, pensadores, movilizadores sociales. Que nos incita a pensar en una economía más solidaria que esta. En todos los ámbitos en los que nos encontremos, ese amor de Dios nos invita llevar la Buena Nueva, haciendo de la propia vida una entrega a él y a los demás. Esto significa ser valerosos, esto significa ser libres."
(Discurso de S.S. Francisco, 30 de julio del 2016)

Yo digo al Señor: "Señor, tú eres mi bien, no hay nada superior a ti". El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte! Sal 16




Ponerse en manos de Dios... equivale a decir que no hay vida espiritual que no sea mediada, suscitada, sustanciada por la fe. Y esta fe asume necesariamente la forma del servicio. Es un consentir a servir. Es un camino de despojo, de empobrecimiento; nos volvemos cada vez menos señores y, por consiguiente, tenemos cada vez menos riquezas en nuestras propias manos. Las manos se vacían. No somos dueños del futuro, de los acontecimientos que pueden levantarse en el interior de nuestro propio espíritu, de nuestra propia corporeidad, de nuestra propia comunidad, del conjunto de las relaciones. Más allá de todo esto, y como travesía de todo esto, aborda las citas, incluso con los fracasos, que son índice de gran pobreza. Sería una imagen equivocada, deletérea, la de proyectar y atender a la vida espiritual como a una edificación progresiva, casi como a una construcción segura que vemos crecer poco a poco y a la que dirigimos los ojos complacidos. No deberá sorprendernos sentir que nos volvemos cada vez más indigentes, incluso de espíritu, incluso de gracias espirituales, entendidas como satisfacciones que dan agrado. Empezamos, pero no sabemos dónde vamos a acabar. Sólo tenemos la certeza de la fe de que el que nos llama es fiel [...]. Dios se revela poco a poco. Se revela y se esconde, porque Dios es luz.

martes, 21 de agosto de 2018

Tenemos la gracia de vivir este tiempo junto a Jesús, tomémoslo en serio. Seamos conscientes de que nadie podrá hacerlo por nosotros y lo que, no hagamos, se quedará sin hacer.

Oración de gracias

Señor:

Muchas veces en mi vida, he comprobado, que Tú has hecho brotar aguas de mi desierto. De mi páramo hiciste, un hermoso estanque y cuando todo en mí era sequedad Tú lo convertiste en manantial.

¡Cuántas gracias tengo que darte, Señor, por contar con mi pequeñez para hacer tu obra!

Cuando me he acercado a Ti, cuando he interiorizado tu Palabra, todo se ha convertido en fuente de vida.

Tus exigencias, lejos de complicarme la vida, de mortificarla, de limitarla... la iban engrandeciendo, la iban fortificando, la iban insertando en tu plan de salvación.

Por eso sólo me queda decirte ¡gracias! ¡Gracias Señor porque mi paso por el desierto, ha desembocado en un hermoso oasis donde todo se ha transformado en nuevo y fértil!

Dios sale a nuestro encuentro para ayudarnos para que la depresión, el alcoholismo, la droga no tenga cabida en nuestro corazón.


Hagamos un sitio a Dios en nuestra vida, quedémonos algún rato a solas con Él, observemos qué sentimientos de ánimo y desánimo afloran en nuestra alma. 

Saboreemos  la salvación que poco a poco va llegando. Gritad a los que, como nosotros, son cobardes de corazón: ¡sed fuertes! ¡No temáis! Dios en persona viene a salvarnos, dejemos, ya de estar pendientes de esas cosas que os tienen esclavizados.

viernes, 17 de agosto de 2018

La imagen que Cristo nos trae de Dios es una imagen de un Dios que vive una vida familiar



Allí en el seno de la Deidad se ha vivido eternamente la más dulce, la más bella armonía, la más preciosa relación familiar, en esa primera familia eterna. Es Padre, es Hijo, no por casualidad lleva Dios estos título. Es que entre ellos ha habido una relación familiar de Padre a Hijo, de Hijo a Padre, eternamente.

Miremos un poco el libro de Proverbios. Cap. 8: “¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia? ... Con él estaba yo ordenándolo todo, y era su delicia de día en día, teniendo solaz delante de él en todo tiempo. (vv.1,30). En estas breves palabras encontramos esta relación entre la Sabiduría (el Padre) y la Inteligencia (el Hijo) en el tiempo eterno pasado, antes de la creación, cuando sólo existía Dios. Ahí estaba la Sabiduría dando voz a la Inteligencia, tomando consejo, ordenándolo todo, recreándose en la multiplicidad de proyectos que se fueron generando. Así nacieron las primeras criaturas, y todo el orden de Dios por el despliegue de su sabiduría y de su inteligencia.

De esto se desprende que Dios no es un individuo, sino que se regocijó eternamente en compartir el plan de su creación. El Padre y el Hijo se deleitaban en estar juntos, en hacerlo todo con el mismo poder, con la misma gracia, en una participación de obras, de trabajos, de delicias, en una mutualidad de vida, de compartir, de comunicación, de consejos, de acuerdos, de convenios entre ellos.

Nosotros fuimos diseñados en conformidad a esta imagen, a la imagen de Dios, por lo cual, no se concibe que seamos individualistas. De ahí la iglesia, el cuerpo de Cristo. Por eso la comunión, por eso el pueblo de Dios – lo que nos indica que lo que Dios está haciendo con nosotros es plasmar su imagen en una pluralidad de hombres y mujeres que llevarán por los siglos de los siglos la imagen de este Dios maravilloso. Porque estamos aprendiendo a compartir, a estar juntos, a pensar juntos, a planificar juntos, a relacionarnos, a amarnos, a soportarnos, a sobrellevarnos ¡Gloria a Dios! ¡Bendito sea su Nombre!