miércoles, 12 de diciembre de 2018

Virgen de Guadalupe “Celestial Patrona de América Latina" en 1910 y Pío XII la llamó Emperatriz de las Américas en 1945 y dijo que “en la tilma del pobrecito Juan Diego… pinceles que no eran de aquí abajo dejaron pintada una imagen dulcísima”


Gabriel, ángel de primera categoría en la tradición bíblica, que en el libro de Daniel venía para anunciar la hora de la salvación (Dn 8,16; 9,4).
“Alégrate”, es el llamado gozoso que los profetas dirigían a la “Hija de Sión”, o sea, a la comunidad de los humildes que se mantenían a la espera de la venida del salvador (So 3,14; Zac 9,9). Continúa dos anuncios proféticos de la llegada del Señor a la ciudad Santa. Gabriel se dirige a María como a la personificación del pueblo de Dios.
Llena de gracia: Este título, objeto por excelencia del amor divino, evoca otra figura tradicional del pueblo santo: la amada del cantar, que significa la favorecida. Estas palabras revelan a María su papel en la historia de salvación: a ella corresponde contestar a Dios en nombre de todo el pueblo, el “Hágase en mi...”. María, aunque conmovida, es consciente de la presencia de Dios que inspiraba sus decisiones.
Concebirás en tu seno: El evangelio se inspira en varios textos del AT ; en unos se anuncia el porvenir de un niño que acaba de nacer y en otros Dios da una misión (Gen 16,1; Ex 3,11; Jue 6,11); en Is. 7,14 anuncia al que sería el Emmanuel, es decir, el Dios-con-nosotros. María lo llamará Jesús, que quiere decir Salvador.
En consecuencia, María recoge las expectativas y esperanzas de salvación del “pequeño resto” de Israel, y hoy sigue siendo el prototipo de madre y mediadora de los empobrecidos. Hoy en América Latina la veneramos bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe que, “despierta en nuestro pueblo una gran confianza filial, ya que se presenta solícita para dar auxilio y defensa en las tribulaciones; es, además, un impulso hacia la práctica de la caridad cristiana, al mostrar la predilección de María por los humildes y necesitados, y su disposición para remediar sus angustias”.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga ... Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir....


El discípulo está unido a Jesús y su misión de realizar el reino pidiendo que Dios lo haga posible al decir: “venga tu reino” (Mt 6,10).
Jesús nos enseña que el momento de la oración es para pedir lo fundamental: el pan cotidiano; pedir perdón y comprometernos a perdonar (Mt 6,11-12). Cuando se ora pedimos no caer en la tentación y también que Dios nos libre del mal (Mt 6,13). Dicho brevemente, orar es pedir al Padre que su proyecto, su gran sueño se haga realidad en nuestra vida, la historia y la creación. Por esta razón, orar es vivir esa filiación con Dios que nos da y nos invita hacer posible su reino.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

La falta de Paz viene de una o más de estas 3 condiciones básicas: miedo, culpa y el sentimiento de no sentirse amado. Ninguna de estas tres pueden curarse con las cosas que tenemos, o podemos tener en esta vida, ya que están basadas en nuestra relación con Dios, lo cual incluye nuestra fe en Él.


Cuando tu crees con tu corazón que Jesucristo murió por tus pecados, y tu le pides que sea tu Salvador y Señor, tu entonces estarás en paz con Dios - esta es la fuente de la Paz. Tu puedes entonces tener derecho a las promesas que se encuentran en las Escrituras para ti.
Temor, es el producto de la incertidumbre. Cuando no sabemos que puede pasar y no conocemos al único que tiene el control, o no sentimos al único que tiene el control como nuestro mayor interés en nuestro corazón, comenzamos a estar llenos de temor. Aquí está la solución:
 
Filipenses 4:6-7 "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego con acción de gracias, y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."

La fórmula de Dios para la paz interior (pero recuerda que solo funciona una vez que tu has aceptado a Jesucristo como tu Salvador personal) es:
 
1. No estés afanoso (preocupado) por nada. (Tu solo puedes hacer esto si realmente crees en Dios - una fe verdadera)

2
. Da gracias por todo. (Todo, no solo por las cosas que tu quieres, o por aquellas que piensas te darán felicidad - Todo.)

3.
 Dile a Dios en oración lo que tu necesitas o lo que tu quieres. (Si tu le pides de acuerdo a su voluntad tú lo recibirás, Si no es así, tu sabrás que su voluntad es mejor.

4. Tu tendrás es paz que guardará tu corazón y tu espíritu. (Esta es la paz que sobrepasa todo entendimiento. Aquellos alrededor de ti que no tienen esta paz no lo van a entender. Tu mismo quizá no la puedas entender).

Isaías 26:3 "Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera porque en ti ha confiado". Nota: la base sobre la cual tu puedes tener la paz perfecta es en la confianza en Él (Dios). Sin confianza (fe) - no hay Paz.

1ª de Pedro 5:7 "Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. Podemos poner toda nuestra ansiedad sabiendo que Él cuida de nosotros". Quien puede estar más seguro que aquel que tiene al Creador y Redentor de la humanidad viendo por él.
 



miércoles, 21 de noviembre de 2018

El fundamento de las enseñanzas de Jesús sobre la recta conducta de sus seguidores. La participación en el Reino de Dios exige una obligación ética y la justa participación exige obediencia



Para Jesús la persecución de rectitud es obedecer la voluntad de Dios en todos los aspectos (personal, social, comunitario), esta debe ser la primera prioridad de sus seguidores.
San Juan revela que los seguidores de Jesús son aquellos que se caracterizan por la persecución de la rectitud y la justicia. Esto es central en el mensaje de Jesús que él declara que sin un estado recto no entra en el reino de Dios

viernes, 16 de noviembre de 2018

¿Cómo podemos hacer creíble, en nuestro mundo, que la salvación del hombre consiste en conocer al Dios verdadero? E s decir, ¿cómo hacer creíble que existe Dios; que Dios se revela en Jesucristo como Padre, como amor que se comunica a nosotros haciéndonos partícipes de su vida?



¿Qué hemos hecho al liberar esta tierra de su sol? ¿Hacia dónde se mueve? ¿Hacia donde nos movemos, lejos de todos los soles? ¿No nos estamos cayendo? ¿No vamos dando tumbos hacia atrás, de lado, hacia adelante, hacia tod os los lados? ¿Hay todavía un arriba y un abajo? ¿No vagamos a través de una nada infinita? ¿No sentimos el espacio vacío? ¿No hace más frío? ¿No anochece cada vez más? 

La crisis a la que nos enfrentamos en la situación actual  es, sustancialmente, una crisis teológica, que se manifiesta en el hecho de vivir, como si Dios no existiese 

La respuesta a esta crisis y, a la vez, el medio para hacer creíble que la salvación del hombre consiste en el conocimiento del Dios verdadero, consiste en renovar la presencia de Dios en el mundo. Y esto, de una manera concreta: generando santos. 


 ¿De qué otro modo puede ser interpretada la vida sino mediante vida? Los Santos son la tradición más viva, ésa misma también que siempre está indicada en la Escritura cuando se habla del despliegue de las riquezas de Cristo, de la aplicación de su norma a la Historia. Las misiones de los santos son respuestas de arriba a las preguntas de abajo, de tal modo que no es raro que empiecen por producir un efecto como de algo incomprensible, como signos a los que hay que oponerse en nombre de todo lo sensato, hasta que se presenta la "prueba de la fuerza". Pruebas tales fueron San Bernardo, San francisco, San Ignacio, Santa Teresa: todos ellos como montañas escupiendo fuego, que lanzan continuamente lava candente desde la hondura más profunda de la Revelación, y a pesar de toda tradición horizontal demuestran la presencia de Kyrios vivo (el Señor), ahora y hoy".

La realidad de Dios es tal que su presencia o ausencia cambia todo. Nada es lo mismo, nada permanece igual - en la economía, en la moral, en las instituciones - si Dios desaparece de nuestra vida cultural y de nuestro pensamiento. No es indiferente para el hombre concreto el que conozca o no al Dios vivo y verdadero.



"Que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero". Hoy hemos de hacer nuestra esta petición de Jesucristo. El sentido de nuestra vida, la razón de ser de nuestro sacerdocio, es acercar a los hombres a Cristo para que, en el Espírit u Santo, puedan conocer al Padre.

Debemos renovar nuestra fe, convencidos de que, desconociendo a Dios, los hombres no tendrán la vida verdadera.

Hemos de renovar nuestra esperanza, confiando en que Dios nos envía su Espíritu, que nos capacita para responder con amor a su amor.

Hemos de avivar nuestra caridad, amando a Dios con amor sincero, sabiéndonos amados por Él. Necesitamos redescubrir cada día nuestra condición de hijos, partícipes, por pura gracia de la filiación de Cristo.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

A través de Jesús podemos conocer la promesa de la vida eterna y experimentar el gozo de conocer a Dios aquí en la tierra!





















Si desea tener una relación con Dios,
la biblia nos dice que el primer paso es
reconocer que hemos pecado y que no hay nada que podamos hacer para ganar el amor de Dios (Ro 3: 23-26). Luego, creemos y confesamos que Jesús es el Señor (Romanos 10: 9) y le permitimos que guíe nuestras vidas. Donde una vez quisimos controlar nuestro propio futuro, ahora invitamos a Jesús a nuestros corazones para que seamos Señor sobre nuestras vidas.