martes, 28 de marzo de 2017

«Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino el de poder y amor y de dominio propio» 2 Tim 1,7. Tan pronto como advertimos la cercanía de un peligro volvamos a Dios.



Es en ese momento que debemos de rezar fervorosamente para que Dios en su misericordia nos dé la fuerza y la gracia para poder triunfar. La oración es siempre la mejor arma.

Dice la psicología que las ideas llevan a los actos. De ahí que debemos estar luchando constantemente para rechazar los malos pensamientos.


Por ello, la primera batalla que enfrentamos en nuestra guerra contra el pecado se libra en el terreno de la mente. Si no logramos vencer los malos pensamientos éstos toman la fuerza para transformarse en actos que ciegan al alma hasta arrastrarla al pecado.

sábado, 25 de marzo de 2017

Qué estamos dando a los demás? Somos generosos?


La generosidad es virtud de las almas grandes, una apertura del corazón que sabe amar, donde no se busca más gratificación que en el dar y en el ayudar. Eso, en sí mismo, satisface. “Mejor es dar que recibir”(Hechos de los Apóstoles 20,25). Con su ejercicio, se ensancha el corazón pues el egoísmo empequeñece, y la capacidad de amor al aumentar da más juventud al alma. 


Digan a los que están desalentados: "Sean fuertes, no teman, ahí está su Dios!

Sobrellevaos mutuamente con amor, esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.
Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: «¡Abba!» (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados.

Conduciré a los ciegos por un camino que ignoran, los guiaré por senderos desconocidos; cambiaré las tinieblas en luz delante de ellos, y el suelo escarpado en una llanura. Estas son las cosas que haré y no dejaré de hacerlas.