martes, 18 de febrero de 2014

JESUS SANANOS, SI HASTA LOS VIENTOS TE OBEDECEN

LO DESPERTARON GRITANDOLE....
A. Y acercándose, lo despertaron, diciendo: ¡Señor, salvanos, que perecemos!  Jesús... salvanos!... nos ahogamos!, Jesús... cómo es posible que duermas... 
¿Qué llevó a estos expertos marineros en confiar en un carpintero? 
1. A veces Dios tiene que llevarnos a la desesperación para llamar nuestra atención sobre El, y eso fue con ellos. 
Muchas veces nosotros creemos que podemos, que sabemos, que tenemos lo suficiente para enfrentar los múltiples problemas que tenemos en esta vida, pero Dios es experto en demostrarnos que en verdad no podemos, ni sabemos ni tenemos el poder para cambiar las cosas... pero que El sí. 
2. ¿qué es lo que llevó a estos expertos pescadores a despertar a Jesús y pensar que El podía ayudarlos? la esperanza... la esperanza de que tal vez ese mismo que sanó al leproso, que sanó al esclavo del centurión, ese que sano a la suegra de Pedro y que echa fuera demonios, ese mismo que puede mandar a la enfermedad, pueda ahora mandar a la tempestad
Cuando sintieron morir, que todo terminaba, cuando la desesperación lleno su corazón y su ingenio no fue mas que sombras, es en ese momento que desesperadamente clamaron a Jesús. 
¿cuántos hoy podrían haber venido en la misma situación? desesperados, angustiados, pensando como último recurso que Dios se digne en verles y pueda ayudarles, sanarles, levantarles.... amarles. 
Cuantos hoy vienen no porque creen en Jesús, sino porque están 
desesperados que Jesús es lo único que les queda por confiar.... 
Si esto es así... no se averguence... porque la Biblia nos enseña que es la salvación de Dios aquella respuesta divina ante la desesperación del corazón del pecador que clama a El día y noche por perdón y redención
Todos los que estamos aquí venimos en esa condición, por tanto, sea que haya venido o no desesperado por la ayuda de Dios, alégrese, porque si usted le busca usted le encontrará, el le perdonará, le ayudará, le salvará.... le amará por siempre. Pero crea en El... confíe en El.... no se quede solo con su clamor... quédese con el corazón de Jesús por medio de poner su fe en El y su perdón eterno....
Los que estaban en la barca no confiaban en Jesús, clamaban por ayuda, pero no tenían fe... ¿cómo es posible que acusen a Jesús de que no le importa el ser humano si precisamente su cansancio fue por demostrar su amor por la humanidad haciendo milagros que no merecían? ¿cómo es posible que acusen a Jesús de que no querer salvarlos cuando El es el Dios salvador? eso solo proviene de una mente y corazón de piedra, que dudan de la Deidad de Jesús. 

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