domingo, 20 de abril de 2014

En el éxodo, Dios se manifiesta a favor de los oprimidos y de las necesidades del ser humano, él salva y libera por lo que nosotros podemos dirigirnos a él depositando toda nuestra confianza para enfrentar los problemas de la vida.


                                        

Objetivo
Descubrir y reconocer la intervención de Dios en la vida del pueblo de Israel, mediante la figura de Moisés, prototipo del Salvador en el Antiguo Testamento.

Reflexiones desde la fe
En el éxodo, Dios se manifiesta a favor de los oprimidos y de las necesidades del ser humano, él salva y libera por lo que nosotros podemos dirigirnos a él depositando toda nuestra confianza para enfrentar los problemas de la vida.

La intercesión de Dios en la historia, da una esperanza y ánimo a todos. Al pueblo de Israel le infunde confianza en la promesa de liberación e Israel celebra con cantos. De la misma forma nosotros debemos celebrar, pero no sólo con cantos, sino con acciones.

La tradición judía marca que todo hecho en el que este impregnada la intervención de Dios sea transmitida de padres a hijos, así el hecho del éxodo, de la liberación del Israel de Egipto, pasa de generación en generación, pues es uno de los hechos que marcarán la vida del pueblo de Israel.
Dios ama lo que creó y se proyecta en cada momento con su grandeza que hace florecer el desierto, pues él es Dios de vida, el Dios que camina con su pueblo que no lo abandona y acompaña a los hombres en los peligros mortales. Es un Dios cercano.

Palabras y significados

Esclavitud.- es una palabra que designa la forma de vivir de mucha gente con trabajo forzado en beneficio de un solo patrón como en Egipto o bien en forma de control de natalidad o como imposición del más fuerte, aún dentro del mismo pueblo. Por lo que en el nuevo testamento, se expresa mediante las palabras y acciones de Jesús el respeto a todos los hombres porque todos son imagen de Dios e hijos suyos.

Éxodo.- Salida. Se aplica en forma directa a la salida de Egipto, a la marcha por el desierto y al segundo escrito de la Biblia en que se redacta. En sentido teológico se calificó el retorno de algunos exiliados a Babilonia, ocurrido hacia el año 538 a. C, y a la muerte de Jesús. (Is 40-55; Jn 13,1).

Es un tema de invitación a superar lo negativo, efímero, limitado y a cumplir las propuestas y exigencias de Dios.
El relato del éxodo, es una epopeya religiosa y narra una confrontación entre los representantes de Dios (Moisés) y el poder establecido (Faraón), en la primera parte, (Ex 1, 8, 15, 21). Y culmina con el sabor de libertad por el desierto y la Alianza entre Dios y su pueblo (Ex 15, 22-34, 35).

Moisés.- Sacado del agua
Profeta, taumaturgo, intercesor, libertador del pueblo hebreo, receptor y transmisor de la revelación de Dios. Se le considera autor humano de la ley (pentateuco), además de guía del éxodo, lo describe como héroe nacional que, en carne propia, experimentó las vicisitudes de su pueblo (Ex 19-24) y aunque "amigo de Dios" (Ex 33, 11) no entró en Palestina la tierra prometida (Dt 34).

Pascua (apaciguar, salto, golpe, paso)

Antes de la salida de Egipto, era considerada como un sacrificio de propiciación entre pastores nómadas, con el solicitaban la protección divina sobre sus rebaños y la multiplicación de los mismos. Después se asocio a la fiesta de agricultores que ofrecían frutos de sus cosechas y comían pan sin levadura a la entrada del año nuevo. Con el tiempo, los hebreos lo ligaron a la salida de Egipto.
En los tiempos de Jesús, se celebraba en día 14 del mes judío Nisán, en el plenilunio de primavera, era una cena vespertina en la que se compartía un cabrito asado sacrificado con anticipación en el templo.
Después de la muerte de Jesús, la pascua cristiana se celebra en el día primero de la semana "domingo", día del Señor (Hech 20, 7; 1 Cor 16, 2; Apoc 1, 110).

Plagas de Egipto.- Señales realizadas por Moisés contra el Faraón como anticipación del juicio de Dios, crítica a su autoridad despóticamente ejercida; es un aviso de liberación para su pueblo y remedio contra el anti–pueblo (Ex 7, 8-11,10; Sal 78; Sab 16-18).
El éxodo es el acontecimiento en el que Dios pone de manifiesto y más claramente que él es el ser absoluto.
Dicho acontecimiento, no es más que una pre–imagen de la verdadera liberación del pueblo de Dios, que será una liberación plena del pecado, la muerte, la inmundicia, del mal, una victoria sobre el maligno, en el que el verdadero Moisés es Jesús y la tierra prometida la resurrección, la nueva palestina, la nueva creación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada