jueves, 22 de enero de 2015

El corrupto no conoce la fraternidad o la amistad, sino la complicidad, tiende a conducir a los demás a su medida. O se es cómplice o se es enemigo. “La corrupción es proselitista”. “La corrupción se camufla con un comportamiento socialmente aceptable” como “Pilato que hace como si el problema no tuviera nada que ver con él, y por esto se lava las manos, también para defender su zona corrupta de adhesión al poder, a cualquier precio”.





Señor nunca dejes de iluminar nuestras conciencias y de dar fortaleza a nuestros corazones, para que en nuestra vida personal y en nuestro testimonio en familia seamos honestos en la construcción de las relaciones sociales. Amén.

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