Señor, hoy vengo ante Ti clamando por sanidad. Toca cada área de mi cuerpo, de mi mente y de mi corazón que necesita tu restauración.
Sáname de toda enfermedad física, sana mi alma de toda angustia y tristeza, y fortalece mi espíritu para confiar en tus promesas.Tú eres el gran sanador, el que transforma, el que restaura, el que hace nuevas todas las cosas. Contigo comienza una historia de plenitud.
En el nombre de Jesús, declaro sanidad sobre mi vida y sobre todos aquellos que la necesitan.¡Amén!

