martes, 28 de junio de 2016

los profetas son antorchas de socorro y esperanza para todas las gentes, cuando campean las sombras y el día a día se vuelve un monstruo que se alimenta de los pobres y los pequeños. Pero también son enemigos peligrosos de los poderosos, porque denuncian corrupción, muerte y opresión. Un profeta nunca será del agrado de los poderosos.


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